Economistas evaluaron que si la Argentina cae en default técnico sufrirá una crisis con aumento de tasas y problemas para conseguir divisas e inversiones, mientras que el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli, relativizó el impacto de un incumplimiento de pagos.

Vanoli sostuvo que “hay vida después del 30 de julio”, cuando vence el período de gracia que tiene el Gobierno para pagar los intereses de los bonos Discount.

El titular de la CNV señaló que el juez Thomas Griesa le impide a la Argentina “pagar correctamente la deuda” y resaltó que Argentina “quiere pagar”.

“El fallo de Griesa está creando que un grupo de buitres se beneficie a costa del endeudamiento de un país. Implica un tratamiento sin sentido”, criticó Vanoli.

Para el ex presidente del Banco Central Mario Blejer, “volver a caer en un default tiene una serie de consecuencias” para la Argentina y estimó que el país “no podría volver al mercado de capitales para conseguir crédito a una tasa razonable”.

Blejer consideró que la denominada “cláusula RUFO pone al país en una situación casi imposible, aunque hay fórmulas para evitarla”.

Pidió “hacer ingeniería financiera para evitar esta cláusula porque sólo tiene efecto hasta diciembre. Por lo tanto, si se llega a un acuerdo (con los holdouts) para implementar los pagos recién en enero del 2015, esa cláusula ya no tendrá validez”.

El extitular del BCRA aclaró que “de todos modos, eso genera un riesgo, porque el juez puede considerar que como el acuerdo tiene lugar ahora, la cláusula sigue teniendo validez”.

El economista José Luis Espert dijo que la Argentina “va a tener una crisis si entramos en default por no destinar el 1% de la recaudación de impuestos, que la clase política la usa para cualquier pavada, para evitar que la gente de a pie sufra más recesión, más inflación y un dólar loco”.

“La Argentina, afortunadamente, presentó un pedido de no innovar ayer como debe presentarse técnicamente. Pero el problema es que las cautelares de Griesa buscaban la protección de los que terminaron ganando este juicio frente a los incumplimientos de la Argentina”, añadió el titular de la consultora Macroeconómica.

Espert dijo que el juez “no le va a dar el ´no innovar´ a la Argentina para que les pague a los que aceptaron los canjes, pancho por su casa, y no pagarles a los que ganaron los juicios y no aceptaron los canjes”, al referirse a los fondos buitres.

Por su parte, el analista de Carta Financiera, Miguel Ángel Boggiano, dijo que “la Argentina va a atravesar una situación tortuosa” en caso de recaer en una nueva cesación de pagos.

Boggiano estimó que la Argentina tendrá un default “provisorio de cinco meses”, hasta que en diciembre próximo expire la cláusula RUFO.

“Evidentemente, un default técnico va a afectar el valor del dólar y las tasas de interés”, anticipó, aunque aclaró que “es un default bastante parcial, porque es sólo en la plaza de Nueva York. El resto va a seguir su camino”.

El economista Nicolás Cachanosky sostuvo que “es un error que se siga hablando de default técnico. Argentina puede entrar en default, no en default técnico”, al sostener que “en un default técnico no se incumplen las obligaciones de pago. Lo que se incumple es una condición técnica del contrato de deuda”.

“Si Argentina no paga, es default, no default técnico, en que los pagos siguen normalmente. Pagar parte de la deuda no es pagar toda la deuda”, subrayó Cachanosky.

El director de Macro Finance y de la Maestría en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, Germán Fermo, opinó que “la primera consecuencia que va a tener un default para la Argentina es que va a subir el Riesgo País. Los bonos van a cotizar con tasas internas de retorno mucho más altas que las actuales.

“Eso va a implicar un encarecimiento de la tasa de endeudamiento para el sector privado, en un país que tiene poca generación de dólares y complicaría la coyuntura actual”, agregó Fermo.

El consultor y analista Andrés Cardenal opinó que “lo que más le conviene a la Argentina, más allá de consideraciones ideológicas, es encontrar un camino para poder cumplir con la sentencia y pagar sin disparar las cláusulas RUFO”. “Para esto, hay especialistas que se dedican a analizar las cláusulas y hay un montón de mecanismos que se podrían discutir”, añadió.