La jueza federal María Romilda Servini dispuso la intervención del PJ nacional y designó como interventor al polémico líder de los gastronómicos, Luis Barrionuevo, en una polémica decisión muy funcional al gobierno de Mauricio Macri.

“Mejor favor a la Rosada imposible”, se lamentaban en el sector del peronismo de centro que se reunió en Gualeguaychú liderado por el senador Miguel Angel Pichetto, que con grandes dificultades intentan construir una alternativa a Cristina Kirchner. “El nombre que eligió como interventor es inexplicable”, agregó la fuente consultada por LPO.

Es que Barrionuevo no se presenta precisamente como una cara que permita “renovar” la imagen del PJ. La jugada hace rato que venía impulsándola el ex presidente Eduardo Duhalde que según sostienen en el PJ, lo hacía con un aval de la Casa Rosada.

De hecho, Duhalde también trató de intervenir el PJ bonaerense y por eso se apuraron a designar una nueva conducción encabezada por Gustavo Menéndez que en diálogo con LPO cuestionó la decisión de la jueza: “Es un peligroso avasallamiento sobre el sistema democrático argentino con muy pocos precedentes”, sostuvo el intendente de Merlo.

En el peronismo no les parece casual que la decisión se tome justo después del encuentro de Gualeguaychú donde empezó a trabajarse una unidad del peronismo clásico con los sectores de Sergio Massa y Florencio Randazzo. “Es evidente que al gobierno le preocupa la reorganización del PJ en momentos que ellos viven la peor situación en su relación con la gente”, agregó un dirigente de primera línea del PJ.

En el PJ tampoco encontraban explicación a la decisión de la jueza de poner a Barrionuevo como interventor, algo que en el fallo al que accedió LPO no está aclarado. “Es una decisión arbitraria de Servini”, decían en el partido.

En el fallo (a partir de una presentación del triunviro de la CGT Carlos Acuña y la macrista “62 Organizaciones Peronistas”), Servini indicó que Barrionuevo tendrá como tarea “producir los actos necesarios tendientes a la normalización partidaria”. Asimismo, el gastronómico “deberá realizar un inventario de bienes muebles e inmuebles” del PJ e “informar sobre la situación económico-financiera de la entidad”.

De esta manera, Servini de Cubría desplazó a la conducción del sello, que estaba encabezada por el diputado nacional por San Juan José Luis Gioja. “Es una mala noticia. Llama mucho la atención. Tendrá que ver con esto de judicializar la política, que está de moda”, sostuvo el ex gobernador cuyano.

En diálogo con Radio La Red, el legislador resaltó que “el partido está absolutamente normalizado” y recordó que la semana pasada hubo una reunión del Consejo Nacional del PJ.

“No sé cuál es la causa. No tenía ni siquiera conocimiento de que había una acción de esta. Siempre hay amigos, compañeros y no compañeros que buscan artilugios para que el justicialismo tenga algún tropiezo. Estas autoridades fueron elegidas más que democráticamente hace un año y medio atrás. El mandato vence en 2020. Me sorprende”, subrayó Gioja. “Me parece una intromisión que nada tiene que ver con una decisión judicial con sustento; vamos a apelar la decisión de la jueza”, anticipó el sanjuanino.

Además de no explicar la decisión de nombrar a Barrionuevo, llaman la atención algunos de los argumentos utilizados por la jueza como “los adversos electorales obtenidos en los dos últimos procesos electorales” que “han profundizado la división interna”.

Servini agrega en sus argumentos que hay “líneas internas” del partido “que se ubican en las antípodas del pensamiento político”, y recuerda que “reconocidos dirigentes apoyaron candidaturas de partidos o frentes políticos de los que el Justicialismo no formó parte”, en una alusión a Cristina Kirchner y a las autoridades del partido que apoyaron a Unidad Ciudadana.

“Esta suerte de vaciamiento partidario, provocado por quienes dicen ser peronistas al solo efecto de obtener una ventaja electoral, se ve perfectamente plasmado en la actitud de aquellos que utilizando el ‘sello’ de la agrupación y el apellido de quien fuera su fundador, emigran a otras agrupaciones políticas -distintas y de diferente pensamiento-, para apoyar candidaturas que no son sostenidas por el Partido Justicialista”, se queja.

Para el final y tras analizar la evidente crisis del partido, Servini termina citando a Juan Perón. “El peronismo anhela la unidad nacional y no la lucha”, rememoró.