Charly cerró ocho días soñados en la capital argentina, comenzando en la Copa Davis hasta alcanzar semifinales en el ATP porteño con cinco triunfos, donde cayó con Kei Nishikori (5°) esta tarde por 6-4, 4-6 y 3-6 tras más de dos horas y media.

El contraataque fue el golpe clave del primer preclasificado, que tuvo momentos de agresividad que le valió el quiebre inicial del segundo set, pero luego se lo notó más cansado y tuvo que recurrir a esa estrategia para dar vuelta el último capítulo, donde terminó ganando cinco de los últimos seis games.

Corridas y mucho corazón le habían valido al número 77 del mundo puntos poco esperados de alguien que había recibido la wild card, así como había ocurrido frente a los italianos en Parque Saavedra. Había sido allí al ganarle a Paolo Lorenzi el domingo en cinco sets cuando había ganado la invitación aquí.

Nishikori, que había sido finalista en Brisbane antes de alcanzar la cuarta ronda en el Australian Open, solo en 2012 había jugado este torneo, alcanzando los cuartos de final. Mañana contra Alexandr Dolgopolov (66°) buscará su título número 12, el primero desde Memphis 2016, pero recién el tercero en cancha lenta junto a Barcelona en 2014 y K2015.

El ucraniano más temprano había vencido a Pablo Carreño Busta (25°) por 7-5 y 6-2 tras poco más de una hora con diez aces y perdiendo solo una vez su servicio, además de haber conseguido once break points de los cuales capitalizó cuatro.

Solo tres veces había estado aquí, con solo un triunfo en 2014. En los cuatro torneos que había jugado este año solo en Melbourne Park había avanzado el debut, es decir que no ganaba dos partidos seguidos desde Nottingham. Río de Janeiro en 2014 había sido su última final, sin ser campeón desde Washington 2012. Las cinco veces que enfrentó a Nishikori, no pudo ganar, incluyendo el año pasado en Conde de Godó, el que fue su único duelo en cancha lenta.