Para aquellos recientemente convertidos en adeptos al consumo de cerveza artesanal, la variedad de lugares en los que degustar distintas versiones de la bebida alcohólica de moda casi iguala a la de tipos de cerveza disponibles. Por ello, con la intención de evitarle un mal trago a los indecisos –y también a quienes le rehúyen a los bares colmados–, Gerardo Raiden  y Horacio Andrés crearon Bierful: un club online que le asegura a sus socios recibir, todos los meses y en la puerta de sus casas, seis botellas de tres variedades diferentes y origen nacional, especialmente seleccionadas para cada perfil de cliente.

“Tuvimos nuestra primera charla a comienzos de septiembre de 2015, cuando por aquí empezaba a haber algunos bares de cerveza artesanal, pero tenerla en tu casa era imposible; nos dimos cuenta que había mucha gente en esa situación, la de querer descubrir variedades distintas en la comodidad de su hogar, entonces decidimos arrancar con una página muy sencilla”, resume Raiden. A fines de ese mismo mes, él y su socio ya habían capturado a sus primeros 10 suscriptores, cifra que en un año se multiplicó por diez.

Cada interesado en ser miembro de este club debe dar siempre el mismo primer paso, que consiste en completar una encuesta de gustos. “Como muchos no tienen idea sobre si prefieren su bebida maltosa o amarga, armamos una serie de preguntas en base a cervezas industriales, que todos conocen”, comenta el emprendedor de origen cordobés. De ese relevamiento surge una primera categorización, que puede ser modificada a medida que el cliente recibe nuevos packs de cerveza y, post consumo, las evalúa.

“Nuestros 1.300 socios se dividen en 6 perfiles, los cuales van del gusto más aventurero al más tradicional”, detalla Raiden. Basados en la mayor o menor preferencia de determinados niveles de alcohol, amargor, levadura, cuerpo, y otros aspectos que componen a cualquier cerveza, el perfil al que pertenece cada miembro es privado y puede modificarse.

Raiden y Andrés se encargan, junto con un equipo de catadores profesionales contratados para cada cata, de definir qué etiquetas corresponden a cada perfil. Luego, una plataforma inteligente se encarga de decidir qué pack le llegará cada 30 días a cada cliente, el cual deberá contener siempre tres nuevas versiones nunca antes probadas por el socio. “Sumamos tres o cuatro nuevas cervecerías cada mes, cada una de ellas con más de un estilo distinto; y gracias a ello, después de probar más de 350 variedades de 135 productores diferentes, nuestros socios recibieron en un año cerca de 100 nuevas etiquetas”, sostiene el emprendedor, orgulloso.

Raiden había trabajado siempre en negocios relacionados al software, y Andrés, en proyectos relativos al e-commerce. Pero cuando el primero volvió de una larga estadía en Barcelona con la idea, el segundo –quien viajaba con frecuencia a la Patagonia– no dudó en sumarse al emprendimiento. Luego de invertir cerca de $ 70 mil y de tener durante meses dos trabajos paralelos ambos decidieron, en octubre pasado, apostar todo su tiempo a Bierful.

Con envíos gratis dentro de la ciudad de Buenos Aires y pagos al conurbano, Raiden adelanta que el próximo paso será su desembarco en otros puntos clave del país; entre ellos, las ciudades de Santa Fe, Córdoba y Rosario. “Para fin de año esperamos duplicar la cantidad de miembros y llegar a los 2.500, además de pasar de facturar $ 2 millones a tener ingresos por cinco veces esa suma”, agrega.