Villa tratando de superar a Pinola en la primera final que culminó en paridad

El Xeneize empató 2-2 como local en el encuentro de ida por la Copa Libertadores. Ábila puso el primero, Pratto emparejó hasta que Benedetto volvió a ponerlo adelante aunque en la segunda parte Izquierdoz en contra sentenció la paridad a la espera de la revancha el 24.

Se hizo rogar pero la primera final más importante de la historia a nivel clubes estuvo a la altura en un partido que obviamente quedará en la historia, con un empate justo a la espera de la definición dentro de dos semanas entre los equipos más grandes del continente.

Tras el pitido del juez chileno, el primer tramo del encuentro lo dominó el elenco de Marcelo Gallardo abriendo el campo en las dos bandas e hilvanando dos oportunidades. Primero con un tiro libre de Gonzalo Martínez que despejó el arquero y luego un centro pasado que conectó con la cabeza el colombiano Rafael Santos Borré que exigió la respuesta de Agustín Rossi.

El local perdió explosión tras la salida por lesión de Cristián Pavón pero aún sin ser prolijo se iba a encontrar con la ventaja. El delantero Ramón Ábila recibió e hizo pasar de largo a su marca, sacó el derechazo que rechazó Franco Armani aunque el rebote le volvió a caer al ex Huracán que esta vez metió el zurdazo letal anotando el 1-0 a los 33 minutos (quinto tanto goleador de su equipo).

No obstante la alegría no le duró demasiado porque el Millonario respondió inmediatamente dos minutos más tarde. Martínez habilitó desde el medio a Lucas Pratto que aguantó y remató cruzado marcando el cuarto grito y el 1-1 parcial.

El juego creció sideralmente tanto en lo emocional como en jugadas claras y la visita volvió a avisar luego de un rebote que le cayó al ex Huracán Martínez que activó la bomba posteriormente desactivada por Rossi que estuvo aun estando tapado despejó el disparo.

Los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto cuando culminaba la primera parte, el cambio obligado que realizó le dio la razón en el balón detenido. Sebastián Villa ejecutó el centro y en lo más alto Darío Benedetto le ganó a Santos Borré (se pierde la vuelta por amonestación) cambiando la trayectoria al balón anotando en tiempo de descuento el 2-1 y su cuarto gol consecutivo.

En la segunda mitad el trámite fue pausado aunque el Millonario lo destrabó con algo de fortuna. El volante ofensivo Martínez lanzó el centro de tiro libre, el defensor Carlos Izquierdoz quiso anticipar a Pratto pero el ex Lanús la metió en su valla en el cuarto de hora.

El cansancio, la desprolijidad se hizo presente por partes de ambos con escazas situaciones y en el cierre el Xeneize se encontró con la posibilidad del triunfo. El ingresado Carlos Tevez trabó lanzándose al gol, el central Javier Pinola no lo pudo alcanzar y el delantero tocó hacia Benedetto que mano a mano no pudo con Armani que le ahogó el grito para el 2-2 en la Bombonera.

La revancha será recién el sábado 24 a las 17:00 en el Monumental teniendo en cuenta que no cuenta el gol de visitante y River intentará acortar la brecha en busca de su cuarta Copa Libertadores mientras que Boca quiere la séptima estrella tratando de igualar a Independiente.