Una masiva movilización encabezada por dirigentes de diversos gremios agrupados en la Mesa de Unidad Sindical (MUS), se desplazó en la noche del lunes en una marcha de antorchas por las calles de Río Gallegos hasta la casa de gobierno de Santa Cruz, para reclamarle a la gobernadora, Alicia Kirchner, por educación, salud, justicia y salarios.

La manifestación ocupó unas seis cuadras, con antorchas encendidas, y el clamor de la gente pidió que la gobernadora se aparte de su cargo “si no tiene la convicción de poder llevar adelante su gobierno”, pidieron.

Más allá de las bajas temperaturas y el horario de la manifestación- era casi medianoche- la marcha se concentró en las calles San Martín y Roca donde se leyó, frente a la casa de gobierno un comunicado consensuado por todos los sectores.

“El Ejecutivo está más abocado a la reunión de fondos para encarar las elecciones de medio tiempo, que en restablecer el orden perdido en la comunidad educativa, donde todos estamos comprendidos: desde docentes, alumnos y padres, hasta las autoridades de Educación y particularmente el gobierno provincial desde el cual la gobernadora, en sus ensayos discursivos para la tribuna, hace un panegírico ‘del modelo’ y su encomiable desarrollo en Santa Cruz, casi como forma de burlar la historia”, leyeron en el comunicado.

Otro de los párrafos salientes indicaba: “Sin sensibilidad por los chicos que van por la tercera semana del año sin clases, por el atraso irrecuperable de los conocimientos que no se imparten, ni el mínimo respeto por los padres que sufren la ausencia de los chicos en las aulas, este gobierno provincial ningunea al trabajador docente y no solo se niega a acordar salarios: ni siquiera cumple con el pago mensual de los sueldos de cada trabajador, haciendo de esa obligación una entelequia, un acto de la imaginación, porque los cajeros de los bancos siguen vacíos y ningún funcionario piensa en la estabilidad familiar de los maestros, como si los únicos con derechos a vivir dignamente fueran los que viven de la política”.

“Este no es un día más, no es una marcha más. El gobierno parece ajeno al dolor que imponen sus actos, su desidia, sus olvidos y sus procedimientos anticonstitucionales y socialmente repudiables. La marcha de las antorchas es para acercarle luz y que puedan pensar en función de todos nosotros. Si no lo logramos, al menos servirá para recordarles que más allá de su accionar oscurantista y perverso con el pueblo trabajador de Santa Cruz, somos capaces de iluminar nuestro propio camino en busca de la dignidad que ellos nos niegan”, concluyó el documento leído por la dirigencia sindical ante los manifestantes.