Un gigantesco incendio forestal seguía amenazando este sábado la ciudad chilena de Valparaíso, declarada en estado de emergencia y cuyas condiciones atmosféricas eran “desfavorables” para avanzar en los trabajos de extinción.

Durante la madrugada, sin embargo, brigadistas lograron contener el avance del fuego declarado la víspera en esta localidad portuaria y que hasta el momento se cobró una vida.

Después de que unas 300 hectáreas de pastizales y bosques ardieron toda la noche, de mañana no se veían mayores llamas en las distintas quebradas donde trabajaban los bomberos, constató un fotógrafo.

Un último reporte oficial entregado la mañana del sábado señaló que la extensión del incendio durante la noche “ha sido marginal”, aunque no se podía afirmar que el siniestro había sido “controlado”.

“La extensión del incendio durante la noche ha sido marginal”, dijo el viceministro del Interior, Madmud Aleuy, al entregar el más reciente reporte desde la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), en Santiago.

El gigantesco incendio se inició la tarde del viernes, aparentemente en un basural en la parte alta de Valparaíso, un pintoresco enclave ubicado a unos 120 km al oeste de Santiago y visitado cada año por miles de turistas, que admiran las coloridas viviendas que se levantan en sus cerca de 40 cerros.

El siniestro ocurre en la misma zona donde el año pasado otro devastador incendio se cobró la vida de 15 personas y destruyó unas 3 mil viviendas.

En el actual siniestro, una mujer de 67 años que murió en un hospital de la ciudad a causa de un paro cardiaco es hasta ahora la única víctima, mientras que 15 bomberos resultaron heridos, dos de ellos de gravedad.

Durante la noche, unas 7 mil personas fueron evacuadas. La gran mayoría había vuelto ya a sus hogares.

La evacuación se realizó de forma tranquila y no se reportaron asaltos o robos producto del operativo, según declaró a medios locales el intendente (gobernador) de Valparaíso, Ricardo Bravo.

En albergues permanecían sólo 45 evacuados, de acuerdo al reporte oficial.

Tampoco se reportaban viviendas afectadas.

Por precaución, tanto el puerto de Valparaíso como la vecina ciudad de Viña del Mar se mantenían bajo el estado de emergencia, lo que implica que las fuerzas de orden están a cargo del Ejército.

“En este momento, la situación es de tranquilidad. No tenemos información de riesgo inminente sobre zonas pobladas”, declaró Ronald Mcintyre, un alto militar a cargo de la seguridad en ambas localidades.

El incendio está “técnicamente activo, pero ha bajado considerablemente la intensidad (de las llamas)”, declaró de su lado a la televisión nacional de Chile, Mauricio Bustos, director regional de la Onemi en Valparaíso.

No obstante, las condiciones climáticas esperadas para el resto de la jornada son “desfavorables” y podrían colaborar con la propagación del incendio, con temperaturas de hasta 27 grados y vientos de cerca de 30 km/h.