Una ola de más de 45.000 ciberataques, que aún continúan, afectó hoy a empresas y organismos de más de 74 países, según precisó una firma de seguridad informática y dieron cuenta gobiernos como el de España y el del Reino Unido.

El director de Investigación de la empresa de seguridad informática Kaspersky, Costin Raiu, afirmó a través de su cuenta de Twitter que hasta el momento registraron “más de 45.000 ataques en 74 países del ransomware #WannaCry”, el ransomware que infectó sistemas de Windows de diversas organizaciones y empresas, y señaló que “el número sigue creciendo”.

Así, el especialista dimensionó una problemática que estalló esta mañana en España, cuando el gobierno de ese país confirmó que cientos de computadoras de Telefónica habían sido infectadas con ese ransomware, como se conoce al tipo de código malicioso que “secuestra” los archivos de un equipo y pide un “rescate” para liberarlos, que exigía un pago de 300 dólares por cada equipo, a ser abonado en bitcoins.

Más tarde trascendió que el ataque también había afectado a otras grandes empresas del Ibex 35- la Bolsa española- entre ellas Vodafone, el banco BBVA y Santander, Gas Natural y Capgemini, pero éstas no confirmaron la información.

Tras conocerse el hackeo a Telefónica, la empresa eléctrica Iberdrola y Gas Natural pidieron a sus empleados que apagaran las computadoras, mientras en otras compañías medianas especializadas en servicios informáticos, los expertos de IT lanzaron alertas, según pudo saber Télam.

Las autoridades del país ibérico finalmente admitieron un hackeo masivo de ransomware a varias empresas sin precisar cuáles, que se llevó a cabo aprovechando una “vulnerabilidad del sistema Windows”.

Por otra parte, un portavoz del sistema de salud público británico (NHS Digital) confirmó esta mañana que al menos 16 hospitales y centros médicos en Inglaterra fueron víctimas de un ciberataque, realizado por el ransomware Wanna Decryptor.

Así, hospitales de Londres, Blackpool, Nottingham, Cumbria y Hertforshire, entre otras áreas, resultaron afectados, y muchos de ellos se vieron obligados a apagar sus equipos informáticos, según han señalado medios locales.