Corea del Norte disparó el lunes al mar cuatro misiles balísticos prohibidos que recorrieron aproximadamente 1.000 kilómetros (620 millas) y tres de ellos cayeron en la que Japón reclama como su zona económica exclusiva, informaron funcionarios sudcoreanos y japoneses.

Los lanzamientos de prueba habrían sido una aparente reacción a los enormes ejercicios militares conjuntos de Washington y Seúl que Pyongyang insiste en que son un ensayo de invasión.

Se desconocía por el momento el tipo exacto de misiles que fueron disparados, pero las pruebas seguramente serán vistas como una provocación por parte del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, quien está trabajando en su política hacia Corea del Norte.

El diario The New York Times informó durante el fin de semana que Estados Unidos todavía no puede contrarrestar efectivamente las acciones de Pyongyang a pesar de los esfuerzos para perfeccionar los ataques cibernéticos y electrónicos de los países aliados contra el programa de misiles de Corea del Norte.

Corea del Norte ha realizado una serie de pruebas de lanzamiento de varios rangos en meses recientes, incluida la prueba en febrero de un nuevo misil de alcance intermedio. También realizó dos pruebas nucleares el año pasado.

La intensificación de pruebas ocurre en momentos en que el líder norcoreano Kim Jong Un impulsa un programa nuclear y de misiles capaz de disuadir lo que califica como hostilidad de Estados Unidos y Corea del Sur hacia su nación.

Ha habido preocupaciones generalizadas de que Corea del Norte llevará a cabo una prueba de misiles balísticos intercontinentales que, cuando se perfeccionen, podrían en teoría alcanzar el territorio continental de Estados Unidos. Washington consideraría tal capacidad como una amenaza importante.

La Unión Europea condenó el lunes a Corea del Norte por disparar los misiles balísticos prohibidos y dijo que consultará con Japón y sus socios internacionales sobre cómo reaccionar.

La directora de relaciones exteriores de la UE, Federica Mogherini, dijo que los lanzamientos fueron efectuados “en completo desprecio” de varias resoluciones de la ONU y que aumentan la tensión en la región.

Exhortó a Corea del Norte a volver a un diálogo con la comunidad internacional y detener inmediatamente cualquier plan de más lanzamientos de misiles.