La autopsia a la periodista Debóra Pérez Volpin ratificó que sufrió una perforación en el esófago con entrada de aire, lo que la llevó a la muerte. La información surge del informe final del estudio al cuerpo de la periodista, del que trascendieron datos previo a la presentación final del documento.

El estudio de anatomía patológica que le hicieron al cadáver confirmó que hubo una lesión, a cinco centímetros del hueso hioides, durante la endoscopía a la que se sometió el pasado 6 de febrero en el sanatorio La Trinidad de Palermo.

El aire del endoscopio provocó un enfisema subcutáneo a través de esta perforación, lo que provocó el paso del aire tanto en los tejidos subcutáneos como en el tórax y la cavidad peritoneal. En relación a la causa la investigación pasó al juez Carlos Bruniard, tras las renuncia al caso de Gabriel Ghirlanda, el magistrado que estuvo inicialmente a cargo del expediente.

La información de la autopsia ratifica los datos a los que había llegado el Cuerpo Médico Forense en febrero pasado, cuando determinaron que el cuerpo periodista tenía cortes y perforaciones en el esófago y lesiones en el estómago. En esa oportunidad los forenses detectaron “perforación de esófago con insuflación, neumotórax y perforación de estómago”.