Manifestantes opositores irrumpieron el viernes 31/03 en el Congreso de Paraguay y prendieron fuego al edificio después de que un grupo de senadores aprobase (en forma muy irregular) un proyecto para habilitar la reelección presidencial.

Tras doblegar la valla policial, miles de manifestantes rompieron vidrios de la sede legislativa a pedradas y con palos, robaron documentos y objetos del edificio mientras las llamas consumían la planta baja del Parlamento.

La policía montada entró en tropel a las calles disparando gases lacrimógenos en una jornada salpicada de choques entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, que se dispersaron de la zona recién entrada la noche.

Las protestas, las peores en casi dos décadas, estallaron después de que 25 senadores -entre oficialistas y aliados al Gobierno- aprobaran el proyecto de reelección en un sorpresivo encuentro celebrado en una oficina del Congreso a puerta cerrada.

La iniciativa debía lograr el apoyo de la mayoría de los 45 miembros de la Cámara Alta, que ha estado muy dividida sobre el tema. Ahora pasará a la Cámara de Diputados, donde se prevé que será aprobada.

El proyecto abre el camino para que el presidente Horacio Cartes y el ex mandatario socialista Fernando Lugo se puedan postular por otro período de 5 años.

“Lo mejor para nuestro país es que Horacio Cartes y Fernando Lugo retiren ese proyecto de enmienda”, dijo el presidente del Congreso, el opositor Robert Acevedo, quien denunció que no se respetaron los procedimientos ni los protocolos legislativos para aprobar la iniciativa.

Los bomberos lograron controlar las llamas en el Congreso, después de que los manifestantes se dispersaran. Pero algunos de ellos protagonizaron disturbios en otras partes del centro de la capital, donde medios locales informaron de edificios y automóviles destrozados.

“Insto a la ciudadanía a mantener la calma y a no dejarse llevar por quienes desde hace meses vienen anunciado hechos de violencia y derramamientos de sangre”, dijo el presidente Cartes citado en un comunicado.

“No debemos permitir que unos bárbaros destruyan la paz, la tranquilidad y el bienestar general del pueblo paraguayo”, agregó.

La viceministra de Tributación, Marta González, dijo que la sede de la secretaría fue afectada por los enfrentamientos que dejaron al centro de la ciudad como una zona de guerra.