Una nueva droga “blanco específica”, que actúa bloqueando la proliferación de las células tumorales, fue aprobada recientemente por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y ya se encuentra disponible en la Argentina para el tratamiento del cáncer de mama avanzado.

La nueva droga, llamada Ribociclib, está indicada para el tratamiento en primera línea del cáncer de mama avanzado del subtipo RH+/HER2 negativo que abarca entre un 65% y un 70% de todas las pacientes afectadas por este tumor.

Este fármaco demostró en combinación con terapia hormonal, reducir el avance de la enfermedad en un 44% y permite alcanzar una mediana de sobrevida libre de progresión de 25,3 meses en comparación con los 16 meses alcanzados con la terapia hormonal como único esquema de tratamiento.

Ribociclib pertenece a un grupo de drogas denominado inhibidores selectivos de quinasas dependientes de ciclinas, que ha demostrado mejorar rotundamente la duración de la primera línea de tratamiento. Los especialistas ven con optimismo la posibilidad de contar con una nueva opción terapéutica para utilizar como primera línea de tratamiento de este tipo de tumor, logrando una mayor sobrevida libre de enfermedad y el retraso en la indicación de quimioterapia.

El cáncer de mama es el tumor femenino más frecuente y en la Argentina se diagnostican cada año cerca de 19.000 nuevos casos.

Afecta principalmente a mujeres de entre 45 y 70 años y, detectado a tiempo, presenta un elevado nivel de curación, por lo que los especialistas ponen énfasis en la importancia de los controles periódicos, consultar al ginecólogo al menos una vez al año y, la realización de una mamografía, de una ecografía mamaria o ambas según la edad.

No obstante, aun en aquellos casos en donde el diagnóstico fuese en estadios tempranos, alrededor de 1 de cada 3 progresará a estadios avanzados, que son aquellos casos en los que el tumor deja de estar localizado en la mama y puede expandirse a otros tejidos u órganos del cuerpo.