El ejército de Estados Unidos informó este jueves que había utilizado la bomba más poderosa de todo su arsenal de armas convencionales en una operación contra el autodenominado Estado Islámico en Afganistán.

Donald Trump continúa cumpliendo con sus promesas de campaña, aunque es temprano para decir si lo hace de la mejor manera. Es que para eliminar a ISIS, uno de sus objetivos durante este mandato, utilizó por primera vez el arma no nuclear más letal de su ejército.

Conocida como MOAB, por sus siglas en inglés (Massive Ordnance Air Blast), o Madre de Todas las Bombas, por la prensa, esta mortal arma de guerra devastó el distrito de Achin, en la provincia de Nangarhar, donde la inteligencia norteamericana detectó pasajes de túneles y cavernas pertenecientes a ISIS en pleno territorio de Afganistán.

“A las 7:32 pm locales de hoy, las fuerzas estadounidenses en Afganistán ejecutaron un ataque contra el complejo de túneles de EI en el distrito de Achin, provincia de Nargahar, como parte de los esfuerzos por derrotar a EI en Afganistán en 2017”, informó el Pentágono a través de un comunicado.

Según el portavoz del Pentágono Adam Stump, esta es la primera vez que el arma ha sido utilizada en combate.

En el comunicado, el Pentágono también afirma que el ataque fue diseñado “para minimizar los riegos de las fuerzas afganas y estadounidenses que ejecutaban operaciones de limpieza en el área, al tiempo que se maximizaba la destrucción de combatientes e infraestructura de EI”.

“Como el número de bajas de EI ha aumentado, están utilizando explosivos improvisados, búnkers y túneles para defenderse. Esta es la munición adecuada para reducir esos obstáculos y mantener el momento de nuestra ofensiva contra EI”, dijo el general John W. Nicholson, comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán.

Panorama mundial complejo:

Luego de los bombardeos a Siria, uno exitoso y otro fallido, Trump parece abrir un nuevo tipo de confrontamiento, donde hay ataques sin previo aviso por parte de las fuerzas norteamericanas. Teniendo en cuenta los intereses que hay en los territorios atacados por Estados Unidos, la tensión en la región del medio oriente -y en el resto del mundo- va en aumento.

Siria recientemente apoyó la creación de un estado Palestino, mientras que condenó los asentamientos israelitas que se instalaron en la región. Rusia, por su parte, cortó la comunicación directa con Estados Unidos, mientras que Trump busca una relación comercial con China. Por otro lado, Corea del Norte se mantiene a la expectativa, aunque su líder, Kim Jong-Un, ya avisó que en caso de llegar a fabricar una bomba nuclear, su objetivo sería Estados Unidos.