El presidente de Bolivia, Evo Morales, asistió por primera vez a un homenaje de las Fuerzas Armadas a los soldados que derrotaron en 1967 al guerrillero Ernesto ‘Che’ Guevara, pero pronunció un discurso para defender al revolucionario.

El mandatario, que es un admirador de las ideas y de la lucha del rebelde comunista, habló ante el alto mando militar de las Fuerzas Armadas y decenas de los soldados que combatieron a Guevara, que hoy fueron distinguidos con honores, medallas y un desfile militar.

El homenaje se produce después de que esos soldados protestaran porque estaban en el olvido y cuestionaran que Morales hizo varios actos para conmemorar el pasado 9 de octubre los 50 años de la ejecución del revolucionario argentino cubano en Bolivia.

Morales dijo que el acto de hoy era para recordar a los que fueron soldados en la zona Ñancahuazú (sureste), donde se combatió a la guerrilla, y que fueron “obedientes a instrucciones internas y a la clase política de entonces sometida a instrucciones externas”.

El mandatario pidió reflexionar que una cosa es el “intervencionismo” y otra cosa el “internacionalismo” y defendió que Guevara y los guerrilleros practicaron lo segundo en Bolivia, algo que equiparó a la gesta libertaria realizada por Simón Bolívar.

“Hace 50 años el Che vino también a liberar a Bolivia, tal vez a refundar, como ahora nosotros refundamos Bolivia. Intervencionismo para someternos, internacionalismo para liberarnos”, expresó.

También defendió que “ser guerrillero, si es por la patria, no es un delito” y que los guerrilleros se organizaron para defender los recursos naturales del país frente a la intervención extranjera.

“Si el Che ha muerto no es culpa de ustedes. Es culpa de la CIA y está bien documentado”, dijo Morales a los soldados al sostener que es importante ser antiimperialista para que Bolivia se desarrolle.

Previamente, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, general Luis Ariñez, afirmó en su discurso que para analizar la guerrilla de Ñancahuazú se debe recordar el momento histórico marcado por la bipolaridad que establecía la Guerra Fría.

“Bolivia y sus Fuerzas Armadas se encontraban bajo la esfera de injerencia de los EE.UU. de Norteamérica. Esa potencia convertida en el siglo XX en imperio es la que ha influido, dominado, intervenido en la vida del pueblo boliviano”, sostuvo el jefe militar.

Asimismo, agregó que la doctrina de la seguridad nacional cambió el objetivo de las Fuerzas Armadas de Bolivia “de la defensa externa hacia el orden interno” y que EE.UU. “instrumentalizó al Ejército a través de los programas de acción cívica y asistencia militar”.

El jefe militar enfatizó que sin esas consideraciones no se puede entender la contienda de Ñancahuazú, que fue un enfrentamiento “fratricida” porque en la guerrilla también había bolivianos, además de cubanos, argentinos, peruanos y un francés.

Abogó por “transitar por un camino de reencuentro que restañe las heridas” porque ello permitirá “que todos los que combatieron en Ñancahuazú, por uno y otro lado, reciban el reconocimiento y homenaje que se merecen de todo nuestro pueblo y sus instituciones”.

“A las Fuerzas Armadas nos gustaría promover dicho reencuentro y abrazo entre sobrevivientes, no podemos hacer menos”, apuntó.

A su turno, el representante de los excombatientes del Ejército Mario Moreira resaltó que nunca antes como hoy un presidente había participado en los homenajes a los caídos en Ñancahuazú.

Los actos para los soldados que combatieron a Guevara habían quedado en suspenso en 2006, cuando Morales llegó al poder