¡La espera se terminó! Ya está disponible, Expectativas, el nuevo y esperado disco de uno de los emblemas del rock en español, Enrique Bunbury.

“Con ‘Expectativas’, Enrique Bunbury ofrece un disco ambicioso, vibrante, implacable y hermoso”, comienza diciendo su sello discográfico.

Enrique Bunbury publica hoy su disco más carnívoro, feroz y diagnosticador, titulado “Expectativas”. En las once canciones que conforman este su nuevo álbum, el cantante, compositor y  multinstrumentista español de rock nos ubica en un ecosistema tan atroz como el que aparece en “Un mundo feliz” de Huxley, en 1984 de Orwell, o, desde un punto de vista musical, en el “Diamond Dogs” de Bowie, sólo que, en lugar de recurrir a la fabulación, el músico canta basándose en lo que ve, en lo que lee, en lo que vive.

No es la primera vez que Bunbury se muestra crítico con la sociedad. A lo largo de sus ya más de 30 incontestables años de biografía musical, en los que ha encumbrado y ha dotado de vanguardia, intelectualismo y vida al rock en español, ya sea en solitario, ya con ‘Héroes del Silencio’, el Gran Mutante nos ha brindado joyas como “Deshacer el mundo”, “Mundo feliz”, “Anidando liendres” o “Todos lo haremos mejor en el futuro”.

Su anterior álbum de estudio, “Palosanto”, era una panorámica poliédrica de un momento de cambio social efervescente, apasionante y, según en qué casos, esperanzador. “Expectativas” es el heredero lógico de este disco. Resulta que el escenario del día siguiente no se ha revelado como mejor, y no ya sólo por culpa de las élites –que también: “La mano que me alimenta / es la mano que me va a golpear”, canta en “Al filo de un cuchillo”; “Intentan desplumar nuestras alas / como si fueran un casino de Las Vegas”, en “Parecemos tontos”-, sino porque el hombre-masa se ha corrompido, envilecido, homogeneizado y, en definitiva, alienado.

“Expectativas” se divide en dos partes: en la primera, compuesta por las seis primeras canciones, encontramos a un Bunbury que zarandea, que señala al grupo que nos incluye, que dispara a discreción contra la mediocridad, contra la idiotez, contra el cainismo y contra el crimen; en la segunda, con las cinco piezas restantes, el yo se erige protagonista y destila autoridad –no autoritarismo, ojo-, personalidad, rebeldía y hasta ofrece consuelo –”La constante”.

El trabajo, producido por el propio Bunbury y grabado con ‘Los Santos Inocentes’ más el exquisito saxofón de Santiago del Campo (ex de Los Especialistas), suena contundente, elegante, tenebroso. Puede que sea el disco más abrumador del zaragozano, el que menos escapatorias ofrece y el que más se parezca a un clamor.

En “Expectativas”, Bunbury recrudece el ‘sonido Palosanto’ y nos ofrece un bufé de sintetizadores –de los 70 y de los 80, como el mini Moog, el Prophet y el Juno-60-, de mellotron, de guitarras distorsionadas y sutiles y de ritmos firmes y agresivos.

Estos son los temas que integran el disco:

  1. La ceremonia de la confusión
  2. La actitud correcta
  3. Cuna de Caín
  4. En bandeja de plata
  5. Parecemos Tontos
  6. Lugares comunes, frases hechas
  7. Al filo de un cuchillo
  8. Bartleby (mis dominios)
  9. Mi libertad
  10. La constante
  11. Supongo

En definitiva, con “Expectativas”, Enrique Bunbury ofrece un disco ambicioso, vibrante, implacable y hermoso. Es una pintura negra goyesca en la que, levemente, asoma la salvación. Sus once canciones son un ejercicio inteligente, crítico y crudo de belleza y arte, a pesar del –aunque, siendo cínico, cabría apuntar un gracias a- esperpento totalitario y cotidiano.

Sin duda, este trabajo se encuentra entre sus obras fundamentales. No hay mejor manual para sobrevivir a la ceremonia de la confusión, esa que se celebra en nuestro día a día.

“Expectativas” ya se encuentra disponible en tiendas físicas y digitales de todo el mundo.

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Miguel CORBALAN

Redactor, periodista, ideólogo, conductor y productor
del magazine periodistico musical, “Abretucabeza”, que estuvo en el
aire desde 1998-2008, en FM PATRICIOS (Radio alternativa, de Parque
Patricios, en Capital, Ganadora del Premio Eter 2004, como Mejor
programación en radios alternativas de Buenos Aires).