Cuando decidís a dejar todo, y lo das.

Aún así se torna insuficiente. Los fantasmas de una mente tienen más asidero que la propia realidad. Van  contra ella. Falsa realidad.

Eso es lo que carcome pues la mente no puede controlarse cuando las sombras acechan. Entonces se comienza a vivir por fuera de la vida, con aspectos imaginados, con seres que solo la imaginación crea y que dan vida a una realidad que te destruye porque se plasma en falsas y ficticias expectativas.

Nada duradero puede resultar de eso. Ninguna edificación sin consistencia firme puede perseverar en le tiempo con cimientos resquebrajados.

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Gabriela LEW

Lic. en Comunicación social. Periodismo. (UBA). Desde 2011, desarrolla tareas de redacción en TG Post. Secciones: Sociedad; Política; Salud y Ecología.
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