El Gobierno no ocultó su malestar con la Justicia luego de que la Sala I de la Cámara Federal porteña cambiara la carátula de la causa en la que están imputados los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa, que pasó de “apropiación indebida de tributos” a “administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública”. Hasta el presidente Mauricio Macri aseguró que lo indignó el fallo.

El juez Eduardo Farah, uno de los magistrados que votó a favor de la libertad de ambos, recogió el guante y salió a criticar la posición adoptada por Macri. “Creo que el Presidente estuvo mal informado. Quizás no haya tenido tiempo de leer la resolución”, aseguró Farah.

Y consideró que “tiene derecho a dar su opinión, aunque tendría que medirse un poco”.

Consultado por el fallo que benefició a los empresarios, afirmó: “Escuché un montón de opiniones ni bien tomamos la decisión, pero no reflejan lo que dice la resolución. El fallo está bien dictado”.

En tanto, sobre las declaraciones de López, que denunció que “no estuvo preso sino secuestrado”, el magistrado fue tajante: “No estuvo secuestrado; estuvo detenido en virtud de una resolución judicial que fue declarada incorrecta en una instancia superior”. Sin embargo, defendió al juez federal Julián Ercolini, que procesó a ambos empresarios. “Es un buen juez pero se equivocó”, afirmó Farah.