El cine está lleno de películas en las que la trama da un giro inesperado cuando uno de los personajes muere repentinamente mientras tiene sexo. Sin embargo, cardiólogos alemanes creen que el miedo que han sembrado los directores de cine y los rumores al respecto son injustificados. Tan sólo 0.7% de los pacientes que analizaron en un estudio que acaba de ser publicado reportaron actividad sexual en las 24 horas previas a un infarto.

Durante la investigación, publicada en el Journal of the American College of Cardiology, los científicos reclutaron 536 personas entre los 30 y 70 años que habían sufrido un infarto cardíaco y se encontraban en programas de rehabilitación. Por un lado, estos pacientes fueron encuestados sobre su actividad sexual previa al infarto pero también participaron en un seguimiento durante 10 años.

“Basados en nuestro estudio parece muy improbable que la actividad sexual dispare un ataque cardiaco”, apuntaron los investigadores de la Universidad de Ulm en Alemania. Alrededor del 15% de los pacientes aseguraron no haber tenido relaciones en los 12 meses previos al infarto, 25% una vez a la semana y 55% al menos dos veces por semana.

“Es importante insistir a los pacientes que no deben preocuparse y deben retomar su vida sexual”, señalaron los investigadores. Al comparar los datos de 10 años, se observó que aquellos que tuvieron al menos una relación sexual a la semana no presentaron un riesgo de incidentes cardíacos mayor que aquellos menos activos sexualmente. Durante la década de seguimiento al grupo de pacientes se presentaron 100 eventos cardiovasculares. De estos, en el 78% de los casos los pacientes aseguraron no haber tenido relaciones sexuales en las 24 horas previas.

Si bien estudios previos han demostrado que existe un ligero incremento del riesgo de eventos cardíacos durante el ejercicio, Dietrich Rothenbacher y sus colegas explicaron que en el caso de la actividad sexual ese riesgo desaparece por tratarse de un ejercicio de baja intensidad equivalente a subir dos veces una escalera o a una breve caminata.

Otras investigaciones han demostrado que la actividad sexual de los pacientes que sufren un infarto cardíaco suele decrecer ligeramente pasando en el caso de los hombres de 74% a 68% y en las mujeres de 44% a 40% comparado con los porcentajes previos al evento cardíaco.

Existe una gran desinformación y falta de comunicación entre los médicos y sus pacientes cardíacos. Se estima que menos del 50% de los hombres y tan sólo un tercio de las mujeres que sufren un infarto reciben información por parte de sus médicos relacionada con actividad sexual. Por esta razón para los científicos alemanes es importante que las personas reciban información adecuada para que puedan retomar su vida sexual.