En declaraciones a Radio El Mundo, el fiscal Cartasegna confirmó que recibió el alta médica y que se encuentra en su casa y explicó: “Si las cosas son como yo las recuerdo, todos se darán cuenta que lo que se hizo estaba muy planeado”.

“Tengo gente alrededor y pongo las manos en el fuego por ellos, es gente que sufre por mí”, puntualizó el fiscal, quien dijo que no está en condiciones de “reconstruir lo que pasó”.

Cartasegna se mostró confundido en torno a lo ocurrido y lo puso en manos de la fiscal Ana Medina, que es la encargada de investigar el hecho y a la que calificó como “una colega excelente”.

Por otro lado se excusó de brindar detalles, porque no podía recordar con claridad y la fiscal Medina le pidió “prudencia”.

De todas maneras, consideró que los autores del ataque buscaron la forma “imposible” de concretarlo, debido a las prevenciones tomadas, y “lo lograron”.

A pesar de que se comprobó que hizo un pedido de ayuda por teléfono, Cartasegna aseguró que no recuerda esa circunstancia y que no sabe cómo acudieron a su despacho.

El último ataque contra el fiscal fue llevado a cabo este miércoles por la tarde en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 4 de La Plata.

Según contó el Procurador de la provincia de Buenos Aires, Julio Conte Grand, el atacante ingresó al despacho en el que el fiscal estaba solo y lo maniató, pero luego Cartasegna pudo hacer un llamado telefónico en el que pudo pedir ayuda.

El funcionario informó además que en el despacho del fiscal no había seguridad, que la puerta estaba cerrada con llave por dentro y que el atacante dejó escrita con azúcar la palabra “Nisman” en la puerta.

El pasado sábado, Cartasegna había sido golpeado y amenazado de muerte en las inmediaciones de los tribunales penales.