La calificadora de deuda Fix, afiliada local de la agencia Fitch Ratings, otorgó la calificación AAA a la Ciudad de Buenos Aires por su mejora en el perfil de deuda de largo plazo. De esta forma, pasó a ser el único emisor subsoberano con la mejor calificación posible.

Todas las emisiones subieron a la calificación AAA con perspectiva estable con excepción del endeudamiento de corto plazo y el Programa de Letras del Tesoro de la Ciudad por hasta $10.000 millones. En ambos casos se confirmó la calificación en A1+(arg).

Como adelantó LPO, el objetivo financiero de Horacio Rodríguez Larreta era terminar su mandato con al menos el 50% de la deuda porteña en pesos, luego de haber asumido con el 95% de la deuda denominada en moneda extranjera.

En su informe, la calificadora Fix SCR destaca que durante el último año “se registró una mejora en el perfil de vencimientos de la deuda y una sensible disminución de la participación de la deuda en moneda extranjera”. Además, considera que se mantiene el buen desempeño presupuestario que resulta en una adecuada sostenibilidad de deuda.

Entre las consideraciones de Fix para subirle la calificación a la Ciudad se destaca que es el distrito mueve un quinto del PBI nacional y su elevada flexibilidad financiera (el 76,9% de sus ingresos operativos fueron recaudados localmente en 2017). Pero en particular, la calificadora remarcó el bajo nivel de endeudamiento y la buena capacidad de pago y la mejora en la composición de la deuda.

En efecto, en 2017 la deuda porteña representó un 36,5% de los ingresos corrientes, frente a un 36,8% del 2016. A la vez que, mientras en 2014, el 94,9% de la deuda de porteña se encontraba denominada en moneda extranjera, luego del canje este ratio pasó al 54,3%. Y en este punto en particular se centró Fix a la hora de subir la calificación.

La mejora en la calificación permitirá mejorar el rendimiento de futuras emisiones, aunque con la última colocación -que fue para el canje de deuda de febrero-, el programa financiero de este año quedó cerrado y el objetivo de reducir la exposición al riesgo cambiario, cumplido.