Las intervenciones se realizaron con casi treinta especialistas en julio pasado: una nena con fibrosis quística y un varón con miocardiopatía restrictiva. Ambos fueron dados de alta.

Los equipos de trasplante cardíaco y trasplante pulmonar del Hospital Garrahan, realizaron,  el pasado 16 de julio, un inédito procedimiento de operación de dos niños en el mismo momento y en quirófanos vecinos. La niña padecía fibrosis quística y el chico miocardiopatía restrictiva. Ya recibieron el alta médico.

Se trata de Lucía y Julián que durante 12 horas, mantuvieron en velo a los médicos del Garrahan quienes lograron que ambos menores que se hallaban en lista de emergencia nacional del Incucai, pudieran seguir viviendo. La intervención se gestó el 16 de julio con un llamado del instituto: los pulmones y el corazón de un mismo donante correspondían, según la lista de emergencia nacional, a dos pacientes del Garrahan.

“Podíamos optar por un sólo caso pero elegimos darle la oportunidad a los dos chicos y esforzarnos al máximo para lograrlo”, aseguró el jefe del servicio de Trasplante Cardíaco, Horacio Vogelfang. Hubo una reunión entre los equipos y se definió aceptar los órganos. “Es importante destacar que como hospital público tenemos la capacidad de poder realizar dos trasplantes de mucha complejidad integrando equipos, optimizando los recursos tanto económicos como humanos”, informó el experto.

“Nunca habíamos hecho un trasplante cardíaco pulmonar en el mismo momento porque el equipo es compartido en buena parte y fue todo un desafío de logística”. “Técnicamente sabíamos que podíamos y lo logramos”, informaron desde el Garrahan.

En el doble trasplante participaron 12 cirujanos especializados del hospital; seis en cada equipo, además de anestesiólogos, instrumentadores, técnicos y enfermeros.

“Estamos hablando de un equipo de más de 30 personas, todos profesionales de primer nivel, que lograron llevar a cabo en conjunto dos intervenciones complejísimas y eso habla de la política del Garrahan y de la posibilidad de acceso a salud de primerísimo nivel para todos los niños del país”, destacó Vogelfang.

Julián, el menor trasplantado reside en San Pedro, provincia de Buenos Aires, y tenía el corazón afectado por una enfermedad poco común que endurece la musculatura cardíaca. Lucía, por su parte, padecía una severa descompensación como producto de una fibrosis quística.

Ambos niños ya fueron dados de alta.