El luxemburgués superó al croata Ivo Karlović por 7-6(5) y 7-6(4) en el ATP 250 sobre el césped holandés. Logró el segundo título de la temporada y el segundo de su carrera a los 34 años con tres finales en distintas superficies este año.

Se acerca el tercer Grand Slam de la temporada en Wimbledon, con la mayoría de los jugadores adaptándose al rápido césped, con dos sorpresas en los torneos de Stuttgart y Hertogenbosch ya que tenistas sin renombres pudieron alzarse con el título, casualmente en el certamen donde Juan Martín Del Potro tuvo que darse de baja.

El duelo fue duro tanto para Gilles Müller, 28 del ranking y cuarto favorito, como para Ivo Karlović (24° y tercer preclasificado), porque ambos se mantuvieron firmes desde su servicio hasta definir todo en tie-break donde el luxemburgués ganó ajustadamente 7-5.

El trámite del siguiente parcial fue idéntico al primero ya que el tenista de 34 años hizo daño con sus aces (22), pero del otro lado el croata contestó de la misma manera (19 aces) por lo que nadie tuvo opción de quiebre. Nuevamente en tie-break se repitió la definición llevándoselo 7-4 con un saque ganador tras una hora y 23 minutos de juego.

Müller conquistó el segundo título de su carrera tras triunfar en Sídney esta temporada, con tres finales en distintas superficies este año (cayó con Pablo Carreño en Estoril sobre arcilla) con récord de 2-6 en finales y tomándose revancha de la final pérdida el año pasado ante Nicolas Mahut.

Además quedó 2-1 frente al croata de 38 años que le había ganado la final el año pasado en Newport, impidiéndole su noveno trofeo, en el certamen 250 en el césped holandés de Hertogenbosch que repartió 589.185 euros en premios.