El belga se impuso al francés Adrian Manarino por 6-3 y 7-5 en el ATP 500 de la superficie rápida japonesa. Se vengó de la final caída el año pasado y sumó su segundo título de la temporada en dos semanas y alcanzó el cuarto trofeo en su carrera.

El futuro y presente en el circuito del tenis lo conforman sin dudas varios tenistas que incluyen a este gran jugador que no había comenzado bien la temporada pero en el tramo final está cerrando una buena campaña que lo acerca a Londres, pudiendo hacer historia también en la final de la Copa Davis.

David Goffin, 11° del ranking y cuarto favorito, de entrada prevaleció en el juego quebrando en su tercer intento que le permitió pasar arriba 3-1 con altos porcentajes de primeros servicios ganados (80%), y eso lo fortaleció llevando las riendas del encuentro adelantándose fácilmente 6-3.

El belga que había batallado para vencer a Diego Schwartzman en semifinales, notó el cansancio en el segundo set y el francés que había perdido los dos anteriores enfrentamientos, pudo pasar al frente 4-2, aunque no supo cerrarlo y al game siguiente el tenista de 26 años se recuperó devolviendo de manera más agresiva (39%) quebrando en el undécima juego y así ganar 7-5 tras una hora y 23 minutos de partido.

Goffin cosechó el segundo título de la temporada tras consagrarse la semana pasada en Shenzhen, sumando el cuarto en su carrera (Kitzbühel y Metz 2014) con récord de 4-6 en finales ante el francés que sigue sin poder ganar en el circuito (cuarta caída), vengándose de la final perdida el año pasado ante Nick Kyrgios y colocándose octavo en la carrea hacia el Masters de Londres, siendo el primer belga en conquistar el ATP 500 de Tokio en la superficie dura de la capital japonesa que repartió 1.563.795 dólares en premios.