Los Warriors vencieron a los Cavaliers 129-120 como locales y liquidaron la serie 4-1 en las finales de la NBA. Kevin Durant volvió a ser determinante con 39 puntos siendo el MVP para su equipo que logró el quinto título en la historia.

Los dos mejores equipos en las últimas ediciones volvieron a enfrentarse por tercer año seguido, marcando clara diferencia los Warriors luego de la mejor incorporación de la temporada, que no los defraudó y se acopló a una escuadra que aún puede hacer más historia.

El cuarto inicial los dirigidos por Tyronn salieron con una táctica agresiva a través del base Kyrie Irving encendido, anotando y dando buenas opciones a sus compañeros (26 puntos y 6 asistencias), terminado arriba 37-33. Sin embargo los Warriors empezaron a calentar la mano en el siguiente tramo con las penetraciones de Stephen Curry (terminó con 34 unidades) ganando con comodidad 71-60.

Pero la visita como en el comienzo del choque en el Oracle Arena, volvió a demostrar que estaba en juego en la segunda mitad, marcando la diferencia desde un imparable LeBron James tanto en ataque (41 puntos y 8 asistencias), como en defensa bajando 13 rebotes y achicando la brecha 98-93.

El equipo Steve Kerr en el último cuarto salió a liquidarlo y el ex Oklahoma City Thunder Kevin Durant no falló, desempeñando una actuación estelar culminando con 39 puntos, (sexta vez que marca más de 30 dígitos en una final) con 5 de 8 en triples, cerrando la fiesta 129-120 y siendo elegido el jugador más valioso de la final.

Goldes State Warriors se consagró por quinta vez en la historia (1947, 1956, 1975 y 2015) la primera que consigue en California, habiéndole ganado dos a Cleveland (perdió el año pasado) e impidiéndole el segundo anillo, alcanzando la línea de San Antonio Spurs y quedando a una de Chicago Bulls, pero lejos de las 17 de Boston Celtics.