El extitular de la Dirección General de Aduanas (DGA), el también ex soldado carapintada Juan José Gómez Centurión, se defendió de las acusaciones en su contra sobre supuestas irregularidades en la entrada de contenedores al país, y consideró que “la operación es una calumnia”.

El dirigente del PRO se basó en las sospechas de supuestos pedidos de sobornos para autorizar la importación de contenedores (“latas”, en la jerga aduanera). Algunas grabaciones salieron a la luz, pero el ahora ex funcionario dice que exigirá el peritaje de su celular para demostrar que las conversaciones son una operación para perjudicarlo.

“Me siento dolido, afectado, y considero que esto es una calumnia. Quiero salvar mi honor y la integridad de los equipos que vienen trabajando por la seguridad en la Aduana”, dijo Gómez Centurión al programa La Cornisa, que conduce Luis Majul por el canal América. Allí, dijo conocer a uno de los hombres que se escucha en las conversaciones, de apellido Laborda, pero dijo que era “un informante, que no es lo mismo que un asesor”.

“El peritaje que yo quiero que se haga es de mi teléfono, de mi whatsapp. Me separaron del cargo preventivamente, que está vinculado al avance de la causa, porque creyeron que era un mecanismo adecuado para tratar este asunto”, dijo.

Gómez Centurión, que explicó en qué consistió la investigación en la Aduana que encontró inconsistencias en el régimen de las declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI) que llevó a la AFIP a denunciar el hecho, fue apartado por el mismo titular de ese organismo oficial: Alberto Abad.

Para Gómez Centurión, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, “hizo lo que tenía que hacer”, así como el Presidente, Mauricio Macri. Pero señaló: “Por parte de la Afip, por parte de Abad, no estuvo prolijo. No fue prolijo apartarme del cargo. El Presidente hizo lo que tenía que hacer”.

El ex funcionario destacó: “Desde hace 4 años vengo luchando contra las mafias en la Aduana. Yo no soy una víctima, yo soy un funcionario consciente del riesgo que implicaba aceptarlo. Para transformar la Aduana usted se empieza a encontrar toda una serie de adversarios”.