La sonrisa de Andreozzi que levanta su quinto torneo Challenger

El argentino superó en la final al italiano Simone Bolelli por 3-6, 6-3 y 6-4 en el polvo de ladrillo uruguayo. Obtuvo su primer título en el año poniendo fin a casi dos años de sequía y sumó su quinto torneo en esta categoría.

Los tenistas argentinos que pelean bien abajo para dar el salto entre los Top 100 siguen remando, y después de varios años tratando de avanzar, uno de los jugadores sin renombre que habitualmente se desempeña en dobles, este fin de semana desplegó su mejor tenis volviendo a sonreír.

Guido Andreozzi, 245° del ranking, en el primer juego ante Simone Bolelli (174° y sexto favorito) no pudo quebrar tras siete ocasiones que dispuso y al siguiente game cedió su servicio, no pudiendo remontar la desventaja cayendo 6-3.

En la segunda manga el encuentro fue muy cerrado pero el argentino de 26 años que ya había generado un quiebre en el octavo juego, esta vez no falló con la devolución y en el décimo se lo llevó igualando 6-4.

La experiencia del italiano que en su carrera solo había jugado la final del ATP en Múnich 2008 con derrota ante el chileno Fernando González, se desvaneció en el parcial definitivo y el argentino se llevó tres juegos consecutivos al colocarse 4-1, y a partir de allí dominó para ganar 6-3 tras dos horas y 46 minutos de partido.

Andreozzi logró su primer título en el año y el quinto Challenger de su carrera (Lima 2012, San Juan 2013, Santo Domingo y Vicenza 2016) todos en canchas lentas, poniendo fin a casi dos años sin levantar títulos (caídas en las finales de Lima 2016 y Poznan 2017) en el polvo de ladrillo de Punta del Este que repartió 50.000 dólares en premios.