“Hebras… sólo Hebras”, es el libro de Lillian Clarke (mama´ de Gustavo Cerati) y Guada Mujica Cerati, que acaba de ser lanzado, y ya se encuentra en las librerías de Argentina‏. 

“Hebras… sólo Hebras” es una selección de cuentos y poemas de la vasta obra que Lillian Clarke escribió a lo largo de su vida (Reportaje a un maniquí de 1967), (Al rojo vivo de 2015),  acompañados por ilustraciones de su nieta, la artista plástica, Guada Mujica Cerati.

Laura Cerati, mamá de Guada, describe a modo de introducción de sus biografías:  “…apasionadas y cómplices… éste proyecto nació y creció en cada domingo familiar…”

El mismo hogar que sigue cobijando a todas las generaciones, es donde se disparó casi como un ritual, esta producción artística.

Este esperado libro, nos muestra los cuentos y poemas de una mujer admirada por todos. De una madre y abuela, que alternaba escuelas y libros con la cocina casera y mientras espumaba el puchero, fantaseaba historias, volando sin alas por el maravilloso cielo de la imaginación. Una mujer que trascendió los límites de su familia, inspirando a muchos más que a sus hijos y nietos.

“Cuando alguien me pregunta ¿por qué o para qué escribo, o si siento miedo ante la hoja en blanco, me gustaría contestar con la misma gracia con que lo hizo hace tiempo Isabel Allende: “Al contrario, siento tanto placer como si me tendieran una sábana blanca sobre el colchón para invitarme a hacer el amor…”, confiesa la autora Lillian Clarke.

Y agrega: “Hay algo de esa voluptuosidad, de una especie de sensualidad del espíritu, un placer estético y un desafío: crear imágenes coherentes, personajes creíbles, más allá de la realidad concreta o virtual del contenido”.

Su autora, Lillian Clarke, nacío el 21 de junio de 1930, en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires. Alrededor de los cinco años, sus padres se trasladaron a General Alvear, allí su padre abrió su negocio de talabartería. Lo llamaban el “criollo inglés”. En ese pueblo curso la primaria en el único colegio del lugar. Cuando termino la primaria, igual que sus hermanos, su padre decidió mudarse a Buenos Aires, para que Lillian y sus hermanos continuaran estudiando.

Luego se trasladaron a Liniers, a una casa alquilada, con local al frente. Allí se recibió de Perito Mercantil. El tranvía eléctrico era su medio de transporte, para llegar a los diferentes lugares de trabajo, de los cuales, el de empleada administrativa, fue el más importante,  no solo por la cantidad de años, en la empresa “Esso petrolera”, sino porque allí conoció al que sería su esposo, Juan José Cerati y padre de sus tres hijos: Gustavo, Estela y Laura.

“Excelente padre y marido. Falleció en el año 1992. Mi afición por la literatura me acompaña desde la adolescencia. Hice diferentes cursos de taller literario, lo que me permitió desarrollar con mayor fundamento mi natural inclinación”, comenta Lillian Clarke.

Alrededor de los cuarenta años ingreso a la Facultad de Filosofía y Letras. Allí termino la licenciatura en Ciencias de la Educación.

“Salvo esporádicas actividades docentes, me dediqué a mi habitual rol de ama de casa, pero sin perder la afición literaria, intercalando ollas y sartenes con lecturas y talleres literarios. Hasta hoy que ¡impulsada por mis nietos! he decidido dar a conocer mi hobby de cuentista”, continua diciendo Lillian Clarke.

En esta aventura la acompaña su nieta, Guada Mujica Cerati, artista plástica, diseñadora de indumentaria, vestuarista y creadora de la marca “menosmal!”.

“Admiro a la naturaleza en todos sus planos, y es mi gran fuente de inspiración. El universo es la fascinación más grande que tengo desde muy chiquita, gracias a mi tío, que fue quien me inculcó ese deslumbramiento. La intuición, la magia, la astrología y la sincronicidad del tiempo son mi religión y guía”, afirma la artista Guada Mujica Cerati.

Y agrega: “A través de mi obra, intento rendirle culto a la naturaleza como ofrenda de gratitud y redención. El holograma es el material principal con el que trabajo porque hace referencia al tiempo en otras dimensiones y donde construyo un altar que me une con la niña que hay en mí. Mi abuela siempre es un gran referente. Mi entrega y debilidad hacia ella es inmensa. Somos cómplices y mejores amigas. Nos une el humor, el arte y el amor mutuo y ¡tantas otras cosas…! Hacer el libro juntas para mí es una gratificación enorme que me llena de emoción. Ante todo, por verla sonriente en este nuevo amanecer. Estas páginas materializan la unión de nuestras almas”.

En este viaje magico, al cual nos transporta con su libro, Lillian Clarke, nos confiesa: “Si tuviera que sintetizar en una palabra el alboroto intelectual y afectivo que me produce comenzar a imaginar una historia, creo que la palabra que utilizaría sería ‘Libertad’. Porque al haber estructurado mi vida, deliberadamente, dentro de un sistema ya establecido, que me dio seguridad y confort, sepulté a una audaz, soñadora y rebelde muchacha, siempre interesada en el arte, la política y en los problemas sociales. Es decir, construí “ladrillos”, al estilo de ‘The Wall’, para defenderme y defender a los míos. Estas paredes fueron muros, a veces infranqueables, para entrar o salir al aire libre. Entonces descubrí que ningún mandato, religioso, político o social, puede coartar la libertad individual de pensar, de imaginar. A lo mejor, no podemos concretar en una difusión masiva nuestro pensamiento pero ¡qué gloria! Nadie puede prohibirnos jugar con nuestra imaginación hasta el límite que nos propongamos”.

Y agrega: “Puede parecer una conformidad ingenua, pero para mí es el mensaje indiscutible de que el Absoluto ha querido significar en la criatura humana: total libertad para pensar, para crear, para imaginar, para comunicar y comunicarse, para hacer. Y por todo eso, escribo”, finaliza diciendo la autora Lillian Clarke.

“Hebras… sólo Hebras”, de Lillian Clarke con ilustraciones de Guada Mujica Cerati, ya está en todas las librerías de Argentina.

Disfrútalo en el TG POST.

Lillian Clarke / Guada Mujica Cerati – Hebras…solo hebras

https://www.facebook.com/HebrasSoloHebras/videos/721369841331698/