En un comunicado, la entidad que agrupa a los inquilinos enumeró del detalles de la medida e indicó que “desde la reforma del impuesto a las Ganancias que votó el Congreso a fin de año, cada contribuyente que alquile una vivienda podrá descontar hasta el 40% de lo que paga del tributo, con un tope equivalente de $ 51.967 por año. De esta forma, un inquilino que paga $ 6.000 por mes podrá deducir hasta $ 2.400 mensuales. Quien abone un alquiler de $ 15.000, podrá descontar hasta $ 4.330 por mes.

Para hacerlo, el inquilino deberá ingresar al Siradig, el sistema de la AFIP en el que carga su declaración jurada de Ganancias. La primera vez que informe la deducción deberá adjuntar el contrato de alquiler en un archivo PDF.

Luego, cada mes, deberá cargar en el fisco los datos de la factura que sirva de comprobante de pago del alquiler: número de CUIT, fecha y monto.

Este dato es clave, ya que, según admite la AFIP, la gran mayoría de los contratos de alquiler hoy están en negro y el propietario no emite factura.

“Desde Inquilinos Agrupados saludamos la reglamentación de esta ley que contribuirá al blanqueo del mercado de alquileres en todo el país y convocamos a los inquilinos que pagan Ganancias a que realicen la denuncia si el propietario les niega la factura, tanto en el mail de Abad como en la AFIP”, indicó la entidad.