El sudafricano levantando el título en Viena y festejando su pasaje a Londres

El sudafricano venció al japonés Kei Nishikori por 6-3 y 7-6(3) en el ATP 500 de la carpeta en la capital austriaca. Logró el segundo título de la temporada y el quinto en su carrera, asegurando el boleto entre los ocho mejores en Londres.

El crédito del continente africano ha conseguido su mejor versión tenística en los últimos años, y por eso en una temporada muy buena donde llegó a su primer final de Grand Slam, pudo cerrar la semana con otro trofeo que le permitió asegurarse su lugar en el Masters.

Kevin Anderson, 8° del ranking y segundo favorito, mostró solidez desde su servicio contra Kei Nishikori (11° y quinto preclasificado) y con un alto porcentaje de puntos ganados con el primer servicio (91%) pudiendo quebrar después de un larguísimo juego en el cuarto game, conservando la ventaja e imponerse 6-3.

El japonés que llevaba un claro historial de 4-2 entre ambos con final ganada en Memphis 2015 pero con caída este año en semifinales de New York, emparejó las cosas en el segundo set rescatando el único break en contra, por lo que fueron al tie-break y allí el sudafricano reaccionó para ganarlo con comodidad 7-3 tras una hora y 55 minutos de partido.

Anderson de 32 años logró su segundo título del año luego de conseguir Nueva York, alcanzando el quinto certamen en su carrera (Johannesburgo 2011, Delray Beach 2012 y Winston-Salem 2015) pero con récord negativo de 13-5 en finales, incluyendo tres perdidas en esta temporada (Pune, Acapulco y Wimbledon).

Nishikori por su parte no pudo llegar a su 12° certamen sumando su tercera derrota en la temporada tras el Masters de Montecarlo y Tokio, sin levantar un título desde Memphis en 2016 (9 finales consecutivas) con balance de 11-14 en finales y a 325 puntos de la última plaza al Masters que hoy la tiene Dominic Thiem.

El sudafricano además de obtener el certamen más importante se aseguró un lugar en el Masters de Londres junto con Rafael Nadal, Novak Djokovic, Roger Federer, Juan Martín Del Potro (en duda) y Alexander Zverev en el ATP 500 de la carpeta de Viena en la capital austriaca que repartió 2.788.570 euros en premios.