Es una novela de misterio en la que los personajes principales son mujeres. Una es la víctima del crimen, una mujer que desaparece sin dejar rastro, con lo que las sospechas caen sobre su marido.

Otra es una alcohólica que pasa todos los días por delante de la casa de la desaparecida en el tren que la lleva desde las afueras al centro de Londres. Rachel lleva tiempo observando a la pareja, jóvenes, guapos y aparentemente felices cuando su propia vida es un desastre.

La infertilidad la ha llevado a la bebida y ha acabado con su matrimonio. Ahora su marido tiene una nueva esposa y un bebé, y viven en la que era su casa, vecinos de la joven desaparecida. Es la nueva esposa la que completa el trío de puntos de vista que narran esta historia.