Los proyectos de generación eléctrica que hoy tienen posibilidad cierta de concreción podrán sumar hacia 2025 unos 20.000 MW de potencia, lo que se sumará a los 34.000 MW disponibles en la actualidad, con una necesidad de inversiones por US$ 42.000 millones.

Así lo relevó un informe de la consultora internacional KPMG sobre “Inversiones en fuentes de generación en el sector eléctrico nacional”, que abarca a todos los proyectos previstos provenientes de fuentes termoeléctricas, hidroeléctricas, nucleares y de energías renovables que hoy se conocen en el país.

El trabajo analiza que la demanda de energía crecerá a una tasa del 3,2% anual promedio entre 2017 y 2025, hasta llegar a unos 183.700 GWh, es decir un incremento del 33% respecto a la demanda de 2016 que se estima alcanzó 138.100 GWh.

“El crecimiento observado en la demanda en la última década (fomentada por el congelamiento tarifario y una estructura de subsidios al consumo) en conjunto al estancamiento de la oferta, ha sido la razón principal de los problemas de abastecimiento eléctrico sufridos por el país en los últimos años”, planteó el documento.

En cuanto a las fuentes de generación térmica, es decir las centrales térmicas que operan a partir de ciclos combinados, turbinas a vapor, turbinas a gas y los equipos diésel del programa de energía distribuida, son las de mayor participación en el total de potencia instalada.

En la última década estas fuentes incrementaron su contribución en alrededor de 7 puntos, pasando del 54% alcanzado en 2006 al 61% en 2016.

Para el período 2017-2025, las inversiones acumuladas en generación estimadas para los próximos años, sin tener en cuenta las fuentes renovables, superarían los US$ 35.000 millones o los US$ 42.000 millones si se incorporan los proyectos de energías sustentables.

El informe precisa que esta cifra representa aproximadamente unos 16.000 MW adicionales a la potencia actual (o alrededor de 20.000 MW, si se incluyen los proyectos renovables), dentro de las cuales las fuentes térmicas e hidroeléctricas aparecen como las de mayor peso con participaciones del 60% y 30% respectivamente.

Para hacer una estimación de las inversiones requeridas, la consultora aplicó la estimación de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos, por el cual una planta de generación térmica cuesta US$ 1.040 por KW instalado, para hidroeléctrica US$ 3.000, para la nuclear US$ 5.900 y para energía renovable (eólica) US$ 1.800.

De esta manera, el total de inversión en generación en fuentes térmicas se acercaría a los US$ 9.900 millones, en fuentes hídricas superaría los US$ 14.000 millones, nuclear los US$ 10.900 millones, y se estima que en renovables entre las versiones 1; 1.5 y la futura Ronda 2 del programa RenovAR y los proyectos pre-existentes sumarían otros US$ 7.000 millones.

Los principales proyectos hoy en carpeta y relevados por el informe son en generación térmica las centrales Vuelta de Obligado (ampliación de 270 MW); Guillermo Brown (ampliación de 280 MW); Manuel Belgrano II (800 MW); generación distribuída (ampliación de 300 MW).

En cuanto a las hidroeléctrticas, se mencionan los proyectos de las represas Néstor Kirchner (884 MW); Jorge Cepernic (466 MW); Los Blancos (320 MW); Los Tordillos (162 MW); Chihuidos (637 MW); Portezuelo del Viento (210 MW); el Tambolar (70 MW); Potrero del Clavillo (340Mw) y el emprendimiento binacional Garabí (1459 MW).

En cuanto a las obras de generación nuclear se incluyeron la construcción de Atucha III (760 MW); Embalse Río Tercero (52 MW); el Reactor Carem (25 MW) y la quinta central patagónica (1.100 MW).

El relevamiento, en cuanto a las fuentes renovables, incluye los proyectos del programa GenRen (eólico y fotovoltaico por 450 MW); Renovar 1 y 1.5 ya adjudicados por 2.430 MW; y la futura RenovAr 2, cuya licitación se lanzará en agosto, podría estar en torno a los 1.000 MW de nueva potencia.