Soñé ilusoriamente. Caí en la trampa. Un lugar oscuro lleno de hastío. Aún así no puedo odiarte. Pese a tus agravios, a buscar hasta el hartazgo la perfección irresuelta mientras te devora la vida. A ahondar y ahondar. A no verme más que de afuera. Aún así.  Aún  sigo creyendo que me necesitas para autoconformarme. Aún así me invento esa cruel mentira para no hundir más la llaga, que termina hundiéndose más en tu ausencia.

He aquí que pude recobrar con vos mi posibilidad de amar, un amar descreído, cuestionado, mi amar. Un amar en tus ojos, en tus manos,  en tu forma de tenerme. De creer que me tenías,  que me llevabas a los más inmensos paisajes. Paisajes ilusorios que hoy me despiden.

¿Con quién estuve? ¿.Quién me poseyó con locura?¿ quién fue esa persona a la que entregué todo? Fue el mismo que me dejó sin el aire, sin las fuerzas, sin los árboles ni la tierra que juntos respiramos?  ¿Cuál es la respuesta que debo rendir ahora ante la Junta médica que me examina? ¿Muero de amor? ¿de desamparo?.

¿Dr. de que estoy muriendo?