La Justicia española lanzó ayer un múltiple embate contra los principales líderes independentistas catalanes, al citar al ex presidente Carles Puigdemont y todo su gabinete a declarar esta semana por rebelión y sedición y al admitir a trámite una querella por esos delitos contra las autoridades del Parlamento regional.

Además de las decisiones del Tribunal Supremo (TS) y de la Audiencia Nacional (AN), el Tribunal Constitucional español suspendió ayer provisionalmente las resoluciones aprobadas por el Parlamento catalán para crear una “república” independiente al admitir un recurso del gobierno español.

Las medidas estrechan el cerco en torno a Puigdemont y las autoridades secesionistas catalanas luego de que el Parlamento catalán declarara la independencia de la región el viernes pasado y del triunfo del “Sí” en un referéndum secesionista celebrado este mes y declarado ilegal.

El gobierno central español respondió a la declaración de independencia decretando una intervención de Cataluña que incluyó el cese de Puigdemont y de los 13 integrantes de su gabinete y la convocatoria a elecciones regionales para el 21 de diciembre.

Puigdemont viajó el lunes de incógnito a Bélgica, desde donde rechazó ayer la intervención de Cataluña pero dijo que respetará los resultados de las elecciones, de las que participará su partido.

Como líder del proceso independentista, se arriesga a ser condenado por rebelión, delito con una pena de hasta 30 años de prisión. Ayer, la jueza de la AN Carmen Lamela citó para mañana y pasado como investigados a Puigdemont y a los otros 13 ex consejeros de su gabinete por delitos de rebelión, sedición, malversación y otros conexos.