El presidente de Argentina, Mauricio Macri, ha inaugurado esta mañana el foro Invertir en Argentina, organizado por EL PAÍS y PRISA. Tras un cambio de rumbo, el país sudamericano encara 2017 con el objetivo de consolidar el crecimiento y regresar a la escena internacional como actor principal. Durante un diálogo con el presidente de EL PAÍS y PRISA, Juan Luis Cebrián, Macri ha explicado que el cambio que se ha producido en su país es de fondo, y no temporal, porque ha “venido de abajo arriba” en el momento en que, después de 13 años de kirchnerismo, los ciudadanos hicieron un giro. “Muchos me preguntan por qué esta vez la Argentina no va a volver a sorprendernos negativamente. Hay que entender el proceso. No es algo que inventé yo. Los argentinos dijeron basta de engañarnos, de echar la culpa al mundo de lo que pasa, del papel de víctimas, del nacionalismo autocompasivo. La gente dijo: tenemos capacidad, desarrollémoslo”, explicó.

Macri también pidió tiempo y paciencia: “No se sale del populismo de un día para el otro. Es un proceso de purificación”. Pero a la vez mostró una enorme confianza en la capacidad de los argentinos de salir de las crisis. Lo hizo en tono relajado y con ironía: “Argentina cambió, sabemos que hay talento, hay innovación. Tanto despelote que armamos tantos años nos ha hecho más creativos”, soltó entre risas de los asistentes. En todo momento insistió en que tardarán en salir de la crisis, aunque este año volverá el crecimiento a Argentina: “No es que las dificultades acabaron, pero ahora dejamos de lado la intolerancia y ponemos la verdad sobre la mesa”.

El entusiasmo que ha encontrado estos días Macri en Madrid con su giro político coincide también con algunas dudas empresariales de que este cambio tenga continuidad en el tiempo y el presidente o el que le siga mantenga esta línea muchos años. El presidente del BBVA, Francisco González, resumió esa sensación generalizada durante su participación en el foro de El PAÍS. “Lo importante es que este Ejecutivo tenga el tiempo suficiente para hacer las cosas. El destrozo de los últimos años ha sido muy grande y necesita tiempo. Es importante que el próximo Gobierno, sea este u otro, se incorpore a esa política”.

Durante la conversación con el presidente argentino, Cebrián quiso saber que visión tiene Macri de Donald Trump, sobre todo porque el argentino es “el único presidente del mundo que conoce bien a Trump”, en palabras del presidente de PRISA, porque hicieron negocios juntos cuando Macri era muy joven. El presidente explicó que, en efecto, tuvieron mucha relación y compartieron muchas horas de golf, y admitió que es un “personaje muy particular”, pero evitó criticarle. “Hay que darle tiempo. Es un hombre de mucho olfato, muy pragmático. Va a actuar según vea que es posible. Él siente lo que ven muchos americanos de yo soy el país rico y todos me sacan ventajas. Quiere encontrar un lugar nuevo del que negociar. Vamos a ver si lo encuentra. Hay mucha preocupación en el mundo acerca del futuro del empleo, eso lleva a muchos miedos y eso hace que se tomen posiciones exgtremas. Pero el problema no es la globalización es la revolución electrónica. Y no se puede parar como no se paró la revolución industrial. Hay que adaptarse”, remató.

Con Trump mantuvo las cautelas, pero con Venezuela fue incluso más lejos de lo que había llegado hasta ahora. Cuando Cebrián le preguntó si Argentina está dispuesto a apoyar que se aplique la cláusula democrática con Venezuela en la Organización de Estados Americanos, y si respalda la intención de su secretario general, Luis Almagro, de someterlo a votación, Macri fue muy claro. “Yo estoy para ayudar de todas las maneras que sean posibles. Venezuela y España son los países que más exiliados recibieron durante la dictadura militar argentina. Parece que en Venezuela siempre hay otro escalón hacia el infierno. Todos los días empeora la situación. Nosotros hicimos enorme tarea suspendiendo a Venezuela de Mercosur. Era un mensaje. Si el mensaje de aplicar la carta democrática en la OEA suma hagámoslo, pero hay que conseguir los votos. Hay una dependencia de muchos países de Venezuela y su petróleo. Almagro tiene nuestro apoyo. Pero cada país es un voto. Lo cierto es que el proceso es dramático. El que expresa algo distinto va preso, es una locura”.

El evento cuenta además con las ponencias de cuatro ministros argentinos: Francisco Cabrera, de Producción; Andrés Ibarra, de Modernización; Susana Malcorra, de Relaciones Exteriores y Culto, y Jorge Triaca, de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Y también intervienen los ministros españoles Alfonso Dastis, de Exteriores, y Luis de Guindos, de Economía, Industria y Competitividad, además de varios empresarios de los dos países y miembros del Ejecutivo. El encuentro, patrocinado por Abertis, BBVA, Iberia, Indra y Telefónica, que cuenta con la colaboración de Radio Continental y El Nueve, se puede seguir en streaming a través de la web de EL PAÍS.