El grito del Yacaré que irá por su tercera corona en Hamburgo

El argentino le ganó al eslovaco Jozef Kovalik por 6-7(6), 6-4 y 7-6(7) en las semifinales del ATP 500 sobre el polvo de ladrillo alemán. Levantó un match point e intentará retener y ganar por tercera vez este certamen en busca de su tercera corona en su carrera enfrentándose a Basilashvili.

Luego del fin de Wimbledon, la corta temporada sobre polvo de ladrillo desembarcó en Europa y el tenista argentino que mejor le sienta este torneo aprovechó la ausencia de los pesos pesados que prefieren guardarse para el cemento, alcanzando una vez más la ansiada final.

Leonardo Mayer, 36° del ranking y defensor del título, en el set inicial siempre estuvo firme con su saque ante Jozef Kovalik (113° proveniente de la clasificación) ya que nadie generó chances de quiebre por lo que fueron al tie-break y el correntino desperdició dos oportunidades de set point cuando sacó 6-5, perdiéndolo finalmente 8-6.

El parcial siguiente el sudamericano de 31 años de entrada le robó el servició al rival, ventaja que conservó gracias a su potencia con sus saques (8 aces) que le permitió emparejar el duelo tras imponerse apretadamente 6-4.

Ambos en el set definitorio siguieron seguros ganando los puntos de fondos con escazas situaciones para quebrarse, llevando la segunda pulseada en el tie-break y allí el eslovaco no logró concretar un match point cuando en el 6-5 dispuso de dos saques, ganando finalmente el adversario a base de buenos puntos concretados con el primer servicio (84%) por 9-7 tras 2 horas y 50 minutos de partido.

El correntino llegó a la final como el año pasado en busca de su tercer corona tanto aquí como en su carrera (ganó en 2014 y 2017 con récord de 15-2) llegando a su quinta final a los 31 años (cayó en Viña del Mar 2014 y Niza 2015) donde lo espera mañana el georgiano Nikoloz Basilashvili (81°) que dejó en el camino al chileno Nicolás Jarry, a las 10:00 de Argentina.

Será el primer enfrentamiento entre el argentino y el europeo que jugó dos finales y las perdió (Kitzbühel 2016 y Memphis 2017) y en caso de ganar el correntino conservará su ranking, de lo contario caerá al puesto 50°, en el ATP 500 del polvo de ladrillo en Hamburgo que reparte 1.753.255 euros en premios.