Sin las contraindicaciones de la cada vez más popular pastilla Viagra, lanzada al mercado en 1998, en Argentina comenzará a comercializarse una crema tópica que ayudará a combatir la disfunción eréctil inclusive a pacientes con problemas cardíacos, quienes tienen contraindicada la famosa píldora azul.

Ahora, con la crema probada en varios países como Estados Unidos, España, Italia y Francia, entre otros, los hombres tienen un recurso más para no avergonzarse en la cama.

El principio activo del ungüento es el alprostadil, una sustancia que dilata los vasos sanguíneos del pene y permite que haya y se mantenga la erección.

Las contraindicaciones son pocas y específicas. Por ejemplo, debe sí o sí usarse el preservativo durante el acto sexual porque hay riesgo que el producto pueda entrar en la vagina. Además, supone un riesgo para personas que hayan sufrido infarto al miocardio o de trombosis venosa.

“La disfunción eréctil es un problema que afecta a la vida sexual de la pareja, por lo tanto el papel de la mujer es fundamental en el reconocimiento y aceptación de la enfermedad. La búsqueda de una solución es más factible cuando el hombre y la mujer aceptan enfrentar el problema y deciden restablecer una vida sexual plena”, explicó el médico Andrés Vázquez, del Departamento de Andrología y Urología de Halitus Instituto Médico.

La disfunción eréctil suele originarse por factores físicos aunque también hay casos en los que se produce por motivos psicológicos. Actualmente se sabe que el 90% de los casos son causados por factores orgánicos, en su mayoría relacionados con una mala circulación sanguínea llamada “insuficiencia vascular”.

“Es importante que el hombre reconozca los primeros síntomas y consulte a un profesional si en los últimos meses tuvo problemas en alcanzar o mantener una erección, si le toma más tiempo en alcanzar una buena rigidez peneana, si las erecciones matinales son menos frecuentes, si en la mitad de una relación o al cambio de posición sexual pierde la rigidez el pene”, agregó Vázquez. En hombres mayores la enfermedad de base se produce por una disminución del flujo sanguíneo al pene con la posterior alteración del sistema eréctil.

Las enfermedades que suelen producir la disfunción eréctil son la hipertensión, la diabetes, enfermedades cardíacas, el aumento de colesterol, alteraciones neurológicas, cirugías prostáticas, entre otras, así como algunos malos hábitos son situaciones de riesgo como el tabaquismo, el sedentarismo, el alcohol, ciertas drogas y situaciones de estrés.

Un estudio reciente, publicado en el Journal of Sexual Medicine, analizó a 536 hombres, de los cuales 42% (jóvenes y mayores) presentó algún grado disfunción eréctil. De ese total, sólo el 16% tenía diagnóstico y sólo un 22% estaba con algún tipo de tratamiento, ya sea indicado por un médico o automedicado.

La disfunción eréctil no es un problema exclusivo de los hombres mayores. Un estudio publicado este año en el Sexual Medical Review, estableció que el 30% de los menores de 40 años tiene algún grado de disfunción eréctil. En 2014 se comercializaronen Argentina, 35,2 millones de pastillas de sildenafil, vardenafil y tadalafil ( las tres marcas que se consiguen en el mercado). La prevalencia de la disfunción eréctil aumenta con la edad: el 30-35% de los pacientes no responden o están insatisfechos con la respuesta a los fármacos orales, según un estudio de 2012. Así, en pleno siglo XXI, la disfunción eréctil es un problema médico que algunos estudios privados estiman afecta a más del 30% de los mayores de 50 años. En la Argentina esa cifra alcanzaría a 2,5 millones de hombres.