De acuerdo a los especialistas, este fue el debate más interesante y llamativo de los tres que se realizaron, ya que tuvieron respuestas más fuertes y porque ambos hicieron sus últimos esfuerzos por sumar indecisos antes del 8 de noviembre.

Entre los puntos más fuertes que tuvo el debate estuvo el de las armas, luego de que se les consultara por el candidato para la Corte Suprema de Estados Unidos y su perfil. En ese momento Trump apuntó a un juez que defienda la segunda enmienda, la cual garantiza la tenencia de armas. “Valoro la Segunda Enmienda”, dijo Clinton, quien de todos modos advierte que “deben haber reglamentos” al respecto. “Tenemos a 33 mil personas por año que mueren a causa de las armas”, explica la candidata.

En otro punto reiterado, se habló nuevamente sobre la migración. Trump apuntó a construir un muro en la frontera con México y acusó a Hillary de querer fronteras libres. “Los patrulleros quieren fronteras fuertes, ellos saben que hay que tener fronteras fuertes. El problema que más importa es las drogas que pasan las fronteras y matan a nuestros jóvenes. Necesitamos fronteras fuertes, no podemos dar amnistía”, dijo Trump.

Por su parte, Clinton señaló: “Yo no quiero despedazar a las familias, no quiero ver a los padres alejándose de sus hijos. Tenemos 11 millones de personas indocumentadas y ellos tienen 4 millones de niños que son personas estadounidenses”.

En ese mismo sentido, Hillary acusó a Donald Trump de contratar a inmigrantes que están ilegalmente en el país. La candidata presidencial demócrata dijo que su oponente republicano “explotó a trabajadores indocumentados”.

Trump no refutó la acusación, pero repitió su promesa de que, de resultar electo, deportará a millones de inmigrantes que viven sin autorización en el país. Señaló que el presidente Barack Obama también ha deportado a millones de inmigrantes.