Mientras sus asesores y dirigentes de confianza aseguraron que el saldo del intercambio en la Facultad de Derecho fue “pura ganancia” para sus aspiraciones presidenciales, el líder de Pro limpió de su agenda cualquier compromiso anterior y se dedicó a continuar por los medios sus contrapuntos con el gobernador bonaerense.

¿Vas a devaluar?, le preguntó el periodista Gerardo Rozín. “No. La Argentina tiene un problema: genera dólares, pero destruyó la confianza y eso genera inflación. Con el cambio de gobierno vuelve la confianza. ¿Cómo voy a saber a cuánto está el dólar si no conseguís en ningún lado?”, contestó.

Un rato antes, en declaraciones radiales, respondió a la “campaña del miedo” que, afirmó, intentan instalar desde el oficialismo. Y fue más allá. “El Frente para la Victoria ya no tiene capacidad de darle gobernabilidad a la Argentina, ya nadie les cree más, fueron demasiados años de mentir, de llegar al absurdo de negar lo que estamos viendo”, afirmó el candidato de Cambiemos. Al margen del optimismo, en distintos distritos se reforzó el trabajo territorial de cara al domingo.