Maduro y el Consejo de Defensa de Venezuela pidió esta madrugada al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del país que revise su decisión sobre la Asamblea Nacional (Congreso), por la cual el Poder Judicial asumía también el Poder Legislativo.

Así lo anunció el vicepresidente Tarek El Aissami en un comunicado leído tras una reunión del Consejo convocada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

En ese encuentro se decidió “exhortar al Tribunal Supremo de Justicia a revisar las decisiones 155 y 156 con el propósito de mantener la estabilidad institucional y el equilibrio de poderes mediante los recursos contemplados en el ordenamiento jurídico venezolano”, según el comunicado, citado por los medios.

En el texto se subraya sin embargo a la vez que el TSJ es la sala competente para el control de la “constitucionalidad de los actos emanados de cualquier órgano de Poder Público Nacional” y se destacan “los loables esfuerzos” de Maduro “en la búsqueda de soluciones para resolver, dentro del marco constitucional y mediante el diálogo constructivo”, los conflictos entre los distintos poderes del Estado.

La reunión del Consejo de Defensa se produjo después de que la fiscal general venezolana, Luisa Ortega Díaz, considerara el fallo del TSJ como una ruptura del orden constitucional. La medida había generado asimismo una ola de protestas desde otros países.

El jefe de la Asamblea Nacional, Julio Borges, había sido invitado al encuentro del Consejo de Defensa pero decidió no asistir, puntualizando que en el país hubo un golpe de Estado.

Maduro dijo que la posición de la fiscal generó un impasse entre poderes, que debe ser resuelto mediante el diálogo entre las autoridades.

En la casa de Gobierno, Maduro se reunió con el presidente del Consejo Moral Republicano y defensor del Pueblo, Tarek William Saab; el presidente del TSJ, Mikel Moreno; el contralor general, Rafael Galindo; y los ministros de Defensa, general Vladimir Padrino, y de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, que componen el Consejo de Defensa Nacional.

El presidente aseguró que la única ruptura de orden constitucional que se ha registrado en 18 años de Gobierno bolivariano fue la ocurrida en abril de 2002, cuando un grupo de militares intentó un golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, con lo que expresó su desacuerdo con la posición de la fiscal Ortega.

“Llamo a que este impasse sea superado lo más rápido posible y con la mayor calidad posible de entendimiento, de diálogo político y (que) sigamos concentrados en lo que debemos”, indicó.

Maduro dijo que ahora todos los ojos del mundo están sobre Venezuela, acusándolo de dictador, pero destacó que los medios callan lo que ocurre en Paraguay, donde un grupo de diputados celebró una sesión no autorizada para aprobar un proyecto que busca la reelección presidencial.

“Me acusan de dar un golpe de Estado. Quisieran tener ellos una democracia como la nuestra”, indicó, y añadió que su Gobierno es objeto de un “linchamiento político y acoso de fuerzas muy oscuras que quieren ponerle la mano” a Venezuela.

“Ahí está la derecha tratando de convocar a la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre Venezuela, otra vez, pero nadie dice nada de Paraguay y los gravísimos sucesos en Paraguay, pero los medios del imperialismo y la derecha callan”, aseveró.

Además, denunció que una “jauría” de gobiernos de derecha se lanza contra Venezuela, en busca de una supuesta intervención.