Volver de las ansiadas vacaciones para comenzar un nuevo largo año de trabajo no suele ser fácil. Para muchos, es motivo de estrés, depresión y ansiedad.

Pero hay múltiples formas de evitar esos padecimientos. Los propios empleados pueden ejercitar ciertas prácticas para que el regreso sea lo menos complicado posible y los líderes en las organizaciones pueden ayudar a que esa vuelta sea lo menos traumática y más productiva.

Para los líderes, la empresa Moodment, de asesoramiento en calidad de vida y wellnes, elaboró varios consejos. Una de ellas es comunicar un “Plan Wellness”. Suele suceder que al incorporarse de las vacaciones lo reciban montones de correo sin abrir, archivos y otras situaciones de oficina. “Acompañar ese recibimiento junto con la comunicación de acciones de wellness que se implementaran a lo largo de este nuevo año, harán sentir a los empleados la gratificación de saber que podrán mantener sus rutinas saludables y hasta adquirir nuevas a lo largo de todo el año”, explican.

También aconsejan incorporar breves descansos. “Con hábitos saludables todos se sentirán mejor y esto ayudará a que la vuelta a la normalidad sea más tolerable. Hay que permitir a los empleados a realizar descansos, por ejemplo, participando en sesiones de 5 a 10 minutos de ejercicios suaves de movilidad y estiramiento. Además de quemar calorías, este tipo de actividades brindan beneficios que se vinculan con una mejor calidad de vida y repercuten en un mejor rendimiento laboral”, aseguran desde Moodment.

Otra alternativa es sumar un plan de nutrición, incorporando la presencia de un nutricionista en la empresa, que puede acompañar a quienes lo necesitan realizando planes de nutrición personalizados y así comenzar a resolver cuestiones que luego, de alguna manera, impactan en el rendimiento.

También es aconsejable diagramar actividades en equipo. La mayoría de los grupos de trabajo suelen alternarse a la hora de tomar vacaciones, lo que provoca un desequilibrio mental en el equipo, ya que cuando uno regresa otro se esta yendo y viceversa. Por eso, aseguran que es importante planificar acciones que permitan recuperar la dinámica del grupo mental y emocional, como talleres de recreación, actividades outdoor, torneos deportivos o competencias, que fomentan y promocionan la confianza e interrelación de los equipos.

Pero más allá de los líderes de las empresas, también hay otras decisiones que puede tomar el propio empleado para sentirse mejor o aliviar la carga del regreso, un período en el cual crecen las consultas por trastornos de ansiedad.

Para mitigar o evitar de la mejor manera posible el estrés post vacacional, el Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA) ofrece algunas otras recomendaciones: equilibrar en la agenda las horas de sueño, tener una alimentación balanceada, mantener tiempo de ocio y recreación, fijar períodos de tiempo dedicado al trabajo, estudio o demás obligaciones, y hacer ejercicio al menos tres veces a la semana. Y algo no menor: en lo posible, tomar periodos cortos de descanso durante el año, una tendencia que crece en la Argentina.

El Centro recomienda, además, “resolver los problemas de a uno, dividiendo cada uno en diversos ordenes de complejidad, proponiendo una alternativa de solución para cada uno, eligiendo la opción más realista posible, o aprendiendo a aceptar que dicho problema no posee solución”.

También es necesario cambiar la visión negativa o catastrófica sobre los acontecimientos por suceder, “reemplazando esa mirada, por otra más realista y mesurada a la hora de evaluar la realidad”, explican.

Y, sobre todo, “siempre recordar que no hay que intentar controlarlo todo, de hecho, es una tarea utópica”.