La exposición está conformada por 61 obras que -entre dibujos, acuarelas y apuntes- dan cuenta de la profusa vida de Martín Gimeno como artista y sus recorridos por los barrios humildes del sur. Sus obras permiten dilucidar modos de vida y arquitecturas que ya no permanecen así, como también la variopinta vida en sociedad de la primera mitad del siglo XX.

Hijo del trascendente artista catalán Francisco Gimeno, Martín Gimeno nació en 1889 en Torroella de Montgrí (Gerona, España) y estuvo vinculado al mundo del arte desde muy pequeño.

Luego de una formación en Barcelona que incluyó su paso como aprendiz de Antoni Gaudí en los trabajos de la Sagrada Familia, emigró cuando fue convocado para combatir en Melilla. Arribó en 1911 a Buenos Aires, donde se instaló definitivamente y comenzó a frecuentar tertulias de café como La Puñalada.

Gimeno consagró su vida al trabajo, consecuente con la idea de que su unión al arte es indiscutible.