El Ruso a sus 22 años ganó Tokio sin ceder un set y proveniente de la clasificación

El ruso le ganó al local Kei Nishikori por 6-2 y 6-4 en el ATP 500 de la superficie dura en la capital japonesa. Proveniente de la clasificación consiguió su tercer título del año y en su carrera, siendo el más importante hasta ahora.

Se va terminando la temporada en el calendario ATP y varios tenistas siguen su lucha por clasificar a Londres o cerrar de buena manera el año como lo hizo el tenista de gran proyección que sumó otro palmar en la casa de alguien experimentado.

Kei Nishikori, 12° del ranking y tercer preclasificado, se vio sorprendido ante Daniil Medvedev (32° y preveniente de la qualy) por que le arrebató el servicio en el cuarto juego siendo muy agresivo con su saque y así pudor adelantarse con comodidad 6-2.

El local este año lo había superado en el Masters de Montecarlo, esta vez se le hizo muy difícil seguir el ritmo del ruso que mantuvo un 93% de puntos ganados con el primer servicio y dio el golpe en el décimo game para terminar arriba 6-4 tras una hora y tres minutos de partido.

Medvedev a sus 22 años consiguió el tercer título de su carrera y del año tras Sídney (también empezó desde la clasificación) y Winston-Salem con un récord de 3-1 en finales (cayó Chennai 2017) ganando el torneo sin ceder un set y siendo el primer ruso en ganar este certamen escalando al puesto 22° a partir de la semana entrante.

El oriental Nishikori no pudo sumar su 12° título, sin levantar un torneo desde 2016 en Memphis perdiendo por segunda vez este año (8 finales perdidas seguidas) tras la derrota en el Masters de Montecarlo con Rafael Nadal y no logró cosechar su tercer estrella aquí (ganó en 2012 y 2014) con un récord negativo de 11-13 en finales, en el ATP 500 de la superficie dura de la capital japonesa que repartió 1.928.580 dólares en premios.