Familiares de presos se agolparon entre escenas de angustia para exigir información frente al penal de Topo Chico, en el norte de México, después de un motín e incendio que, según la televisión, dejó entre 30 y 50 muertos y varios heridos.

“Queremos información, nada más. Que no nos echen mentiras, que nos hablen con la verdad”, dijo a la televisión una mujer, familiar de un preso.

“Necesitamos que pongan la lista ahí de los fallecidos, de los heridos”, dijo otra.

La televisión mostró la prisión envuelta en llamas y en medio de una humareda durante la madrugada. Sin embargo, la situación ya ha sido controlada y en la mañana se veía a presos sobre el techo del penal sin fuego.