El ministro del Interior francés, Bruno Le Roux, renunció a su cargo por un escándalo suscitado por revelaciones de que empleó a sus dos hijas como asistentes parlamentarias desde 2009, cuando ambas eran aún menores, hasta 2016.

Le Roux, que había asumido hace cuatro meses, dijo en una declaración a la prensa que presentó su dimisión al presidente francés, Francois Hollande, porque su “responsabilidad es preservar la acción gubernamental”, después de que la Fiscalía Nacional Financiera haya abierto hoy una investigación por esos contratos.

En un comunicado, el socialista Hollande informó casi en paralelo a la comparecencia de Le Roux del nombramiento del hasta ahora secretario de Estado de Comercio Exterior, Mathias Fekl, de 39 años, como el nuevo ministro del Interior.

Fekl es considerado como un hombre afín al presidente y su nombre había sonado en anteriores ocasiones para otros cargos relevantes en el Ejecutivo, como la cartera de Asuntos Exteriores.

La dimisión de Le Roux llega menos de 24 horas después de que el programa “Quotidien” del canal de televisión TMC revelase que empleó a sus hijas desde 2009 con 14 y 10 contratos temporales, retribuidos con un total de unos 55.000 euros.

El ya ex ministro, de 51 años, afirmó su “honestidad” tanto en las relaciones humanas como en sus acciones políticas y trató de argumentar que tener a sus hijas como colaboradoras durante sus vacaciones escolares y universitarias “eran importantes para mí y formativos para ellas; el tiempo juntos no era muy frecuente”.

“He respetado la función de diputado y sus responsabilidades, he trabajado con honestidad en las relaciones humanas y en todo acto político, pero mi responsabilidad es preservar totalmente la acción gubernamental”, dijo Le Roux.

Más temprano, la Fiscalía Nacional Financiera de Francia anunció que lanzó una investigación “preliminar” sobre los contratos como asistentes parlamentarias de las hijas de Le Roux, tras las revelaciones periodísticas.

La Fiscalía agregó en un comunicado que la investigación fue encargada a la Oficina Central de Lucha contra la Corrupción y las Infracciones Financieras y Fiscales, el mismo organismo que se encargó de las pesquisas del “caso Fillon”.

Luego del anuncio de la Fiscalía, el primer ministro, Bernard Cazeneuve, exigió “ejemplaridad y rigor” a todos los cargos públicos, en palabras que parecieron anticipar la renuncia de Le Roux.

Según TMC, una de las hijas fue contratada por vez primera cuando tenía 15 años y la otra 16, trabajos que se fueron sucediendo desde 2009 y que dieron lugar a 14 contratos para una de ellas y 10 para la otra.

Según TMC, los contratos, que duraban apenas unos días, fueron remunerados con entre 850 y 3.500 euros al mes, por un total de unos 55.000 euros.

Aunque en sí misma esa práctica no es ilegal, la cadena TMC señaló que hay dudas sobre algunos de los contratos, reportó la agencia de noticias EFE.