El jefe de Gobierno porteño sostuvo que la modificación de la ley “es un tema que hace al plan integral de seguridad que estamos impulsando en la Ciudad, a partir de la creación de la nueva Policía el 1 de enero”.

Asimismo, destacó que “es una muestra más del trabajo en equipo” ya que “con el gobierno nacional tenemos un trabajo coordinado, de relación diaria, por la seguridad de la gente”.

“Además, el plan de control de las motos va de la mano con el control que se está haciendo a partir de hoy en todo el microcentro donde no solamente se van a identificar motos mal estacionadas sino levantar motos sin patente”, agregó Rodríguez Larreta.

La iniciativa establece que tanto el conductor como el acompañante deberán llevar un casco reglamentario que muestre el número de patente, y además el acompañante tendrá que tener puesto un chaleco refractario con la misma grabación.

Al exponer los puntos más importantes de la medida, Bullrich señaló que “tanto el que va en la moto como el acompañante van a tener que tener esta grabación en su casco y el que vaya atrás va a tener que tener un chaleco refractario que va a tener también el número de patente”, con el fin de que puedan ser identificados por los lectores de patentes de todo el país.

“Además, en todas las estaciones de servicios del país, el servicio de carga de combustible se va a tener que hacer con el casco. Para nosotros va a ser muy importante para poder tener un control sobre las motos”, añadió la ministra.

La funcionaria aclaró que “las reglamentaciones respecto a si van a ir dos o uno en las motos, van a quedar a cargo de cada una de las provincias” y adelantó que “vamos a darle 90 días a todos para que se regularicen”, así como “un período en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor para que se registren quienes aún no tienen las patentes”.