Al menos ocho personas murieron y una decena resultó herida luego de que un sujeto a bordo de una camioneta rentada embistió deliberadamente a ciclistas a pocas cuadras del World Trade Center, en el bajo Manhattan.

La policía indicó que arrestó al sospechoso poco después del incidente que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) está manejando como un ataque terrorista. “De acuerdo a la información que tenemos en este momento, fue un acto de terror”, dijo a su vez el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, en una rueda de prensa.

“Es una tragedia de gran magnitud”, señaló claramente afectado James O’Neill, comisionado de la policía de Nueva York.

“Un vehículo entró al carril de bicicletas en la Calle West, unas cuadras al norte de la Calle Chambers. El vehículo siguió rumbo al sur, chocando otro vehículo”, detalló la policía.

“El sujeto salió del vehículo simulando hacer disparos. Fue herido por el NYPD”, agregó.

En el incidente, registrado cerca del memorial de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, también resultaron heridas al menos una decena de personas, informaron AP y The New York Times.

“Debido a actividad policial eviten el área de las calles Chambers y West. Hay una persona detenida. Anticipen la presencia de una gran cantidad de equipos de emergencia e el área”, tuiteó la policía.

El alcalde Bill de Blasio escribió en su cuenta de Twitter que iba camino al lugar del incidente, que se produjo cerca de un community college y de una escuela secundaria.

Los incidentes con atropellos han generado tensión en grandes ciudades del mundo en los últimos años, pues se han repetido como ataques reivindicados por seguidores del grupo terrorista Estado Islámico (EI, también conocido como ISIS).

El pasado mes de agosto una van arrolló a decenas de personas en una vía turística del centro de Barcelona, Las Ramblas, y dejó al menos 13 muertos y más de 100 heridos. Horas después, durante la madrugada, cinco personas más atropellaron a civiles que caminaban por otra zona turística, Cambrils. Seis personas más resultaron heridas.

Este mismo año, en marzo, un hombre atropelló a varias personas en el puente de Westminster, en pleno corazón de Londres, un lugar muy transitado por turistas y locales. Luego se bajó del vehículo, apuñaló a un policía y fue baleado a muerte por las autoridades justo frente a la Cámara de los Comunes.

Cuatro personas murieron y 40 resultaron heridas en lo que la primera ministra Teresa May catalogó como un atentado terrorista “enfermizo y depravado”.