La Bestia muerde su 11° trofeo y el 54 en canchas lentas

El español uno del mundo superó al japonés por 6-3 y 6-2 en la final del Masters del polvo de ladrillo francés. Consiguió su primer título en el año, el tercero consecutivo y el undécimo en este torneo llegando a 76° en su carrera.

El rey del polvo de ladrillo dejó atrás su lesión que no le permitió empezar al 100% la temporada, recuperándose en la superficie donde es prácticamente imbatible, logrando un torneo importante pero poniendo el motor en marcha para reconquistar Roland Garros.

El uno del ranking Rafael Nadal se vio sorprendido por Kei Nishikori (36°) ya que el oriental le robó el servicio en el 2-1, pero el español reaccionó ganando cuatro juegos seguidos y quebrando en dos oportunidades para adelantarse 6-3.

El mallorquín que no había cedido ningún set en el certamen y llevaba un claro historial a favor de 9-2 (incluida dos finales) no perdonó en la segunda manga volviendo a quebrar nuevamente en dos ocasiones gracias a sus buenos puntos con el servicio (74% con el primer saque) cerrando el duelo 6-2 tras una hora y 33 minutos de partido.

Nadal de 31 años logró su primer título del año, el tercero consecutivo en Montecarlo, llegando al récord de once coronas aquí (del 2005 al 2012 y 2016 a 2018 solo cayó en la final de 2013 ante Novak Djokovic) sumando el 76° en su carrera con récord de 76-36 en finales.

Además el mallorquín conquistó el 31° Masters 1000 en su carrera, siendo el líder en este rubro solo por encima del serbio Djokovic (30) ganando además 36 set consecutivos en canchas lentas y el más ganador de la historia con 54° (10 Roland Garros y 10 Barcelona), en el Masters 1000 de Montecarlo que repartió 5.238.735 euros en premios.