Pese a haber sido una de sus principales propuestas de campaña, Obama dio marcha atrás con su promesa de retirar las tropas de Afganistán.

El presidente norteamericano, Barack Obama, anunció ayer sorpresivamente que demorará el retiro de tropas de Afganistán hasta 2017, es decir, más allá del fin de su mandato.

El  discurso sirvió para confirmar dos cosas: por un lado, es una admisión tácita de que no marcha como se esperaba la millonaria estrategia de entrenar tropas extranjeras para que sean ellas las que lleven adelante la guerra.

Por el otro, que incumplirá otra de las promesas que hizo antes de llegar a la presidencia, en 2009: en ese momento, él aseguró que no dejaría la Casa Blanca sin antes haber terminado con las guerras que había iniciado su predecesor inmediato, George W. Bush.