El embajador paraguayo en Caracas permanecerá en Asunción en señal de “disconformidad” con los términos que usó el gobierno de Nicolás Maduro contra Argentina, Brasil y Paraguay, los socios del Mercosur que se oponen a la presidencia de Venezuela y de esta manera rompe las relaciones con Maduro.

“Venezuela debería mirarse al espejo. Usan un lenguaje provocativo en el que nosotros no vamos a caer”, dijo el canciller paraguayo Eladio Loizaga a una radio de Asunción.

El diplomático sugirió que puede tomar nuevas medidas con impacto en su relación con Venezuela.

“Nuestra actitud va a ser siempre la misma y si hay que ser más fuertes lo vamos a ser”, advirtió.

Maduro denunció semanas atrás que Argentina, Brasil y Paraguay han construido una nueva “triple alianza” de ultraderecha para resistir a la presidencia venezolana del Mercosur, en una estrategia dictada desde Washington.

La población paraguaya fue diezmada en la guerra que libró entre 1864 y 1870 contra la triple alianza conformada por Argentina, Brasil y Uruguay.

La declaración de Maduro fue tomada como una ofensa por el Gobierno del presidente paraguayo, Horacio Cartes, el que con mayor vigor se opuso a que Venezuela ejerza la presidencia del bloque, como le correspondía por los estatutos en este semestre.

Venezuela asumió la conducción de manera automática y unilateral, pero sin el reconocimiento de sus socios y sin que mediara un acto de traspaso formal de la presidencia, que estaba en manos de Uruguay.

Loizaga dijo que Paraguay no asistirá a ninguna reunión del Mercosur que convoque Caracas, a la vez que llamó a consultas a su embajador en Venezuela, Enrique Jara, y lo mantendrá en Asunción mientras dure el congelamiento de las relaciones.