La universidad de Emory, en conjunto con el Instituto de Tecnología de Georgia, creó una alternativa para poner vacunas sin que se deba acudir a la inyección intramuscular, algo que en los niños es doloroso y en los adultos un motivo de miedo y hasta fobia.

Se trata de un parche adhesivo compuesto por microagujas capaces de penetrar las capas de la piel sin causar dolor en el paciente. La prueba clínica, dada a conocer por la revista científica ‘The Lancet’ se hizo con una vacuna contra la gripe en la cual el uso del parche, en 100 participantes, tal cual como se pone una cura.

De acuerdo con los científicos, el procedimiento fue “seguro y bien tolerado por los participantes del estudio”, expresó Mark Prausnitz, investigador y profesor de química biomolecular de Georgia Tech en el portal de noticias de la institución.

Además de destacar la eficiencia de la vacuna contra la gripa que se suministró con los parches, los médicos manifestaron que el procedimiento fue altamente aceptado en comparación con el uso de una jeringa en una inyección intramuscular.

Este elemento no necesitará, en un futuro, de ser implantado con ayuda médica pues una persona que decida vacunarse podrá ponerse el parche por sus propios medios.

Igualmente, indicaron que este elemento no necesitará, en un futuro, de ser implantado con ayuda médica, pues una persona que decida vacunarse podrá ponerse el parche por sus propios medios.

“Tener la opción de una vacuna contra la gripe que puede ser fácilmente auto-administrada y, sin dolor, podría aumentar la cobertura y la protección de los pacientes, así como reducir los costos de inmunización”, explicó Nadine Rouphael, directora de la Universidad Emery.

Este es un parche adhesivo compuesto por microagujas capaces de penetrar las capas de la piel sin causar dolor en el paciente.

Adicionalmente, los científicos destacaron que esta vacuna con las microagujas también podría ser transportada y almacenada sin refrigeración, además es fácilmente desechable después de su uso sin el desperdicio de objetos punzantes.

Los parches de microagujas utilizados en el estudio fueron diseñados en Georgia Tech y fabricados por el Centro Mundial para la Innovación Médica en Atlanta.